Una comunidad donde la muerte no es el final
Los habitantes de Lily Dale en el estado de Nueva York aseguran que «la muerte no existe», una afirmación que puede resultar difícil de asimilar para quienes pasean por sus tranquilas calles. Allí, es común encontrarse con adultos que, con expresiones serenas, afirman recibir mensajes del alma de un ser querido fallecido, ofreciendo incluso un vínculo directo con el más allá.
Un entorno místico
Este pueblo, que cuenta con aproximadamente 250 habitantes y alrededor de 140 casas de estilo victoriano, está rodeado de un misterioso bosque compuesto por cicutas, arces y robles. Una de sus atracciones más destacadas es un antiguo árbol talado que sirve como altar, donde durante la temporada estival, cuando el pueblo recibe a una multitud de seguidores del espiritismo, se llevan a cabo sesiones donde los predicadores comparten la historia del movimiento espiritualista.
Los orígenes de Lily Dale
El nacimiento de este singular pueblo se remonta a 1850, en una época en que había un auge del espiritualismo en EE. UU., en parte causado por la alta mortalidad durante la Guerra Civil. En ese contexto, muchos buscaron formas de conectarse con seres queridos fallecidos. Se creía firmemente que el alma continuaba existiendo en otra dimensión, lo que propició la expansión de la espiritualidad. Figuras prominentes como Arthur Conan Doyle y Mary Ann Todd, esposa de Abraham Lincoln, fueron algunos de los fervientes seguidores.
En 1879, los espiritistas encontraron en la costa del lago Cassadaga un lugar propicio para establecerse y crear un refugio donde pudieran practicar sus creencias libremente. Así nació Lily Dale, convirtiéndose también en un lugar de acogida para defensores del voto femenino.
La mediumnidad en el corazón de la comunidad
Los médiums son esenciales en esta comunidad, considerados personas con la capacidad de recibir y transmitir mensajes de los espíritus. Para ser parte de este grupo, se debe aprobar un riguroso proceso de formación de dos años que culmina en un certificado otorgado por la Asamblea. Además, este lugar ha visto un incremento de personas que desean experimentar o vivir el espiritualismo, especialmente ante la proliferación de «gurús falsos» que a menudo cobran sumas exorbitantes.
- Las sesiones privadas oscilan entre $15 y $35, aunque existen opciones gratuitas.
- El Antiguo Tocón de Inspiración es uno de los puntos de encuentro más populares.
- Los cristianos ortodoxos, incluidos testigos de Jehová y mormones, a menudo visitan el pueblo para advertir a los visitantes sobre las creencias del espiritismo, según su interpretación.
Un espacio para la reflexión
A pesar de la falta de respaldo científico acerca de las conexiones entre médiums y espíritus, muchas personas encuentran consuelo y guía en estas prácticas. Los espiritistas de Lily Dale se distancian de los retratos negativos presentados en el cine y se ven a sí mismos como canales de comunicación que ayudan a quienes buscan consuelo tras la pérdida de seres queridos. Al salir del pueblo, los visitantes buscan respuestas y enfrentan la idea de que la línea entre la vida y la muerte podría ser menos definida de lo que se creía.
Documental sobre Lily Dale
En 2011, se lanzó un documental titulado Nadie muere en Lily Dale, que explora la vida cotidiana del pueblo y presenta testimonios de médiums y críticos del espiritualismo. Este audiovisual se ha convertido en una herramienta valiosa para aquellos interesados en conocer más acerca de esta particular comunidad.











