Momentos difíciles para Marcelo Gallardo
Marcelo Gallardo está atravesando horas de gran complejidad tras concluir el que quizás sea el peor año de su carrera como director técnico. En 2025, no logró ganar ninguno de los seis títulos en disputa, lo que ha generado múltiples dudas respecto a su futuro. Después de la derrota contra Racing en Avellaneda, el entrenador manifestó en una conferencia de prensa que no se iba a «desnudar» en público, aunque su figura, una vez intocable por su éxito, ahora se siente vulnerable.
Una temporada llena de decepciones
Gallardo, reconocido como uno de los grandes ídolos y el mejor entrenador de la historia del club, se enfrenta a severas críticas, especialmente por parte de los hinchas de River, algunos de los cuales preferirían que diera un paso al costado. Por su parte, los periodistas que anteriormente lo abordaban con respeto ahora lo cuestionan abiertamente. El próximo jueves se reunirá con el plantel en el predio de Ezeiza, donde se espera que comunique a los jugadores que más de 10 futbolistas deberán buscar nuevos rumbos en sus carreras.
Las decisiones que se avecinan
Tras este análisis, el plantel quedará licenciado hasta el 20 de diciembre. A pesar de la crisis, el presidente electo, Stefano Di Carlo, ha decidido ofrecerle un año más de contrato a Gallardo, sin considerar el mal rendimiento del equipo en la campaña actual. «Termina el año de manera negativa, pero en mi cabeza ya empiezo a pensar en cómo seguimos. Tengo mucho para dar todavía, y si no fuera así, sería el primero en decir ‘gracias, hice todo lo que pude’». Con estas palabras, Gallardo reafirmó su compromiso con el club.
Un año para olvidar
La temporada de River no ha estado a la altura de las expectativas, especialmente considerando que este es el plantel mejor remunerado del fútbol argentino y que se invirtieron casi 60 millones de dólares en refuerzos. Entre los abundantes tropiezos, se destaca la eliminación en la primera ronda del Mundial de Clubes y en cuartos de final de la Copa Libertadores ante Palmeiras. Además, el equipo fue superado en semifinales de la Copa Argentina y perdió la final de la Supercopa Internacional ante Talleres, dejando claro que fue un año marcado por las frustraciones.
Falta de cohesión y dirección
Dos aspectos que resaltan en el análisis del 2025 son la falta de una idea clara en el juego y la escasa conexión entre los jugadores y el cuerpo técnico. Esta disconformidad se evidenció en el partido contra Racing, donde mientras los locales luchaban por defender su honor, los jugadores de River mostraron apatía. Esto ha contribuido a que se cuestionen las capacidades de Gallardo como líder y comunicador.
El entrenador ha reconocido que tras la eliminación de la Copa Libertadores, el equipo no ha mostrado la fortaleza mental ni física esperada. «Soy consciente del diagnóstico, lo hablaré con el equipo, y a partir de eso se definirán cosas, actuando con responsabilidad». El deseo de renacer para la temporada 2026 es inminente, pero exige una autocrítica honesta y profunda.
Los cambios necesarios
Desde enero hasta noviembre, cada cosa parece haber salido mal para River. Gallardo enfrentará el próximo año con la necesidad de reestructurar un equipo que ha pasado de sistemas tácticos a otros sin una estrategia definida, resultando en un equipo que claramente se encontraba perdido en el campo de juego. Además, la gestión de los juveniles ha sido inconsistente, mostrando que las decisiones no han propiciado un desarrollo claro en los jóvenes talentos.











