Presentación de los F-16 en Córdoba
Este sábado, el presidente Javier Milei arribó a la provincia de Córdoba alrededor de las 9:00 para liderar el evento de presentación de los 24 aviones de combate F-16 adquiridos por el Gobierno argentino a Dinamarca. Durante su discurso, Milei arremetió contra el kirchnerismo, al que acusó de haber «desarmado» el país y resaltó la importancia del poder militar.
El acto tuvo lugar en el Área Material Río Cuarto, donde el presidente estuvo acompañado por varios ministros, incluidos su hermana Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el ministro del Interior Diego Santilli, el titular de Economía Luis Caputo, el ministro de Salud Mario Lugones, y el ministro de Defensa Luis Petri. Además, asistieron representantes de la Fuerza Aérea y un grupo de diputados nacionales de Córdoba, liderados por Gabriel Bornoroni. El gobernador Martín Llaryora, que suele tener una buena relación con Milei, no estuvo presente debido a una cirugía reciente.
Vuelo rasante y presentación de pilotos
Antes del inicio del evento, se escuchó un ensordecedor estruendo cuando los F-16 atravesaron el espacio aéreo del Área Material, volando de este a oeste, y posteriormente realizaron un vuelo en formación sobre el público presente. Un total de seis aviones aterrizaron en la pista y se alinearon debidamente.
A las 9:15, los pilotos descendieron y fueron presentados por el jefe del Estado Mayor, Gustavo Javier Valverde, a Milei, quien los saludó uno a uno. En su discurso, el presidente expresó: «Después de una ansiosa espera, tengo detrás mío los primeros aviones de combate F-16. Con esta importante inversión en armamento militar, vamos a robustecer nuestra Fuerza Aérea». Además, afirmó que estos aviones son ahora «los ángeles protectores» y los «nuevos custodios del espacio aéreo argentino».
En un segmento de su alocución, Milei agradeció a Petri, visiblemente emocionado, por su papel en la compra de los F-16 y criticó a los gobiernos anteriores por dejar al país indefenso en cuestiones de defensa. «El nuestro, en cambio, está decidido a rectificar décadas de destrato, motivado por intereses ideológicos», sentenció.
Reflexiones sobre soberanía y defensa
Milei también abordó el tema de la soberanía, instando a discutir su verdadero significado. Afirmó que «cualquier país que quiera desarrollarse debe hacerse respetar» y destacó que esto requiere una economía robusta y la capacidad de defensa para disuadir a otras naciones. «No hay soberanía sin prosperidad económica ni capacidades militares», agregó, enfatizando que estas ideas fueron rechazadas por el kirchnerismo.
El presidente concluyó su discurso afirmando que los aviones son un símbolo de la Argentina que se está construyendo, un país que busca recuperar su merecido protagonismo en el ámbito internacional. Agradeció a todos los encargados de llevar a cabo estas gestiones, asegurando: «Hoy más que nunca podemos decir que las fuerzas del cielo nos están acompañando».
Sobrevuelo por Buenos Aires
El ruido de los motores de seis de los F-16 se hizo sentir desde la mañana, realizando un vuelo rasante sobre Buenos Aires a partir de las 8:00. Las aeronaves, que despegaron de Córdoba, alcanzaron el área metropolitana en pocos minutos y fueron vistas volando sobre la Avenida Nueve de Julio, donde numerosos ciudadanos se congregaron para presenciar el espectáculo.
Estos aviones, que forman parte de los 24 adquiridos, están equipados con un sistema de armas proporcionado por Estados Unidos, con un costo total de US$650 millones. Los F-16 pueden alcanzar velocidades de Mach 2, es decir, más de 2400 kilómetros por hora, pero durante el sobrevuelo, redujeron su velocidad para ser vistos.
El evento inicialmente programado para el domingo fue reconfigurado debido a las condiciones climáticas. Usuarios en redes sociales capturaron el momento en que los F-16 sobrevolaban lugares icónicos como la Casa Rosada y el Obelisco, recibiendo aplausos del público presente. Tras un vuelo de siete minutos a 700 kilómetros por hora, los aviones regresaron a Córdoba, donde Milei participó en el acto oficial.
Para la exhibición en Buenos Aires, los organizadores diseñaron una ruta que asegurara la visibilidad de las aeronaves, ingresando al espacio aéreo desde el noroeste. Su trayectoria incluyó un paso sobre el Río de la Plata y una incursión sobre la Casa Rosada y la Avenida de Mayo, llegando hasta la plaza Miserere.











