Un panorama incierto para el peronismo
El peronismo se encuentra en un estado de perplejidad al llegar a los dos años del gobierno de Javier Milei. Sus líderes aún no han logrado procesar la derrota sufrida en las elecciones legislativas y se cuestionan cómo el líder libertario logró consolidar su poder al implementar políticas que son diametralmente opuestas a las que tradicionalmente han defendido.
La falta de liderazgo unificado
El partido reconoce una falta de liderazgo unificado, con el único consenso de que el Congreso será el escenario de la “confrontación de modelos” en el próximo bienio. Ante esto, los distintos sectores dentro del partido han debatido internamente sobre el futuro de sus bloques legislativos. A pesar de que hubo intentos por parte de los gobernadores para desplazar a Cristina Kirchner y a La Cámpora del control, finalmente se mantuvo el status quo.
El pedido de la expresidenta, quien se encuentra recluida en su domicilio en San José 1111, fue evitar cualquier acción que pudiera alterar las sensibilidades internas. Su objetivo es atravesar el verano y alcanzar marzo sin más fracturas en el partido.
Expectativas a futuro
Desde el kirchnerismo se espera que el aparente triunfalismo libertario se desmorone cuando los ciudadanos se enfrenten a la realidad a principios de 2026, tras el período vacacional. Sin embargo, los gobernadores del Partido Justicialista, especialmente los del norte, han comenzado a negociar con el gobierno para garantizar condiciones favorables para sus provincias a cambio de su apoyo en la aprobación del presupuesto nacional.
A pesar de las diferencias, figuras como Axel Kicillof, conocido por su antagonismo hacia Milei, han entendido la importancia de mantener contacto con el gobierno libertario “sin que les midan la lealtad en sangre”. Por su parte, Sergio Massa pide a los grupos internos que no se concentren únicamente en la confrontación, sino que presenten contrapropuestas para la fase de reformas.
Críticas internas y desafíos
En medio de esto, Máximo Kirchner ha señalado la falta de estrategia a nivel nacional del peronismo, argumentando que “federalismo no es provincialismo” en una crítica velada a los gobernadores. Esta crítica refleja la debilidad del kirchnerismo, que no puede utilizar a su líder natural en las elecciones, ya que Cristina Kirchner está inhabilitada por la justicia.
Un futuro incierto para el peronismo
Las recientes derrotas en las elecciones de 2021, 2023 y 2025 han dejado al peronismo con solo 93 diputados y 28 senadores, marcando un retroceso notable desde el retorno a la democracia en la década de 1980. Sin embargo, un factor favorable es la fragmentación de la oposición no peronista, que ha sufrido revés tras revés en las urnas.
La estrategia de Milei, al elegir al kirchnerismo como su principal oponente, ha demostrado ser efectiva. Addicionalmente, la intervención de Donald Trump en temas económicos y políticos ha dejado al peronismo aún más confundido, sin respuestas claras ante tal adversario.
Reflexiones y nuevas estrategias
En un contexto donde el discurso anti-imperialista parece haber perdido fuerza, algunos líderes del peronismo comienzan a considerar la necesidad de un outsider que revitalice el partido, similar a como lo hizo Milei en 2023. Las voces dentro del kirchnerismo se han manifestado sobre el desinterés en las prácticas de La Cámpora, sugiriendo que muchos empiezan a buscar nuevos caminos.
A medida que el peronismo intenta reorganizarse, la sensación de hartazgo con las prácticas pasadas persiste, y algunos líderes vislumbran la necesidad urgente de articular y ampliar el partido a través de nuevas alianzas за fortalecer su posición en el futuro.











