La conmovedora solicitud de Nata
Un breve video de un minuto y cuarenta segundos ha captado la atención del público, dejando una impresión duradera en quienes lo ven. En él, Nata, un joven de 14 años, aparece frente a la cámara con una mezcla de timidez, valentía y sinceridad que conmueve incluso a los más insensibles. Mientras muchos chicos de su edad aspiran a tener gadgets o aventuras, Nata desea algo mucho más profundo: «Mi deseo para esta Navidad es tener una familia«.
La historia detrás del deseo
Desde un hogar en el centro de Rosario, Nata decidió revelar su historia. Esta grabación fue compartida por el RUAGA Santa Fe (Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos) y rápidamente se volvió viral, acumulando miles de vistas, «me gusta» y comentarios llenos de emoción, empatía y también frustración ante un sistema que, en ocasiones, no actúa con la urgencia necesaria.
Nata se presenta: «Hola, soy Nata, tengo 14 años. Llevo un poco más de un año en un hogar en el centro de Rosario». A lo largo de su relato, comparte sus gustos y lo que le da calma en medio de la espera: «Me apasiona el deporte. Realizo natación dos veces por semana. Es algo que disfruto mucho, me divierte y me relaja».
La gobernación de Santa Fe informó que la publicación del video cuenta con la autorización de la abogada del joven y la jueza encargada del caso de adopción. Este mensaje no fue improvisado, sino que constituye un llamado urgente y profundamente humano.
Anhelos y realidades
Nacido en Santa Fe, Nata es, en muchos sentidos, un adolescente común, interesado en salir con amigos, disfrutar de una bebida gaseosa, jugar al fútbol y reflexionar sobre la vida. Asiste a escuela secundaria y admite las dificultades: «Es complicado, pero me esfuerzo para ir todos los días, porque eso me ayudará a ser mejor en el futuro y cambiar la historia de mi familia». Además, se reúne cada quince días con una psicóloga, lo cual considera un apoyo valioso.
Su experiencia personal ha estado marcada por dolorosos episodios que preferiría no revivir. Sus padres están encarcelados y su infancia estuvo llena de situaciones de violencia. «He sufrido maltratos, gritos y discriminación. Fueron episodios muy serios y dolorosos en mi niñez», confiesa con tristeza.
Cuando tenía 12 años, su madre lo llevó a Tribunales para iniciar el proceso de adopción. «No quería hacerlo, porque siempre soñé con tener una familia, un papá y una mamá, un deseo que nunca pude concretar y que me llevó a un hogar».
Esperanzas de un futuro mejor
A pesar de vivir en un lugar que le proporciona lo material —comida, ropa y un techo—, Nata siente que eso no es suficiente. «No me falta nada en lo material, pero eso no es lo que realmente anhelo», explica. «Lo que quiero con todo mi ser es tener una familia«.
Lo repite, como si al expresar su deseo en voz alta pudiera acercarse un poco más a su sueño: «Mi deseo para esta Navidad es tener una familia, sentirme cuidado, protegido y experimentar una sonrisa genuina. Por primera vez, quiero saber lo que es tener un papá y una mamá».
Las redes sociales han reaccionado fervientemente. Muchos usuarios han manifestado su deseo de adoptarlo, mientras otros expresan su frustración ante las complicaciones del sistema. «Yo lo adoptaría, pero estoy sola», escribió una persona. «El problema no es el deseo, son las dificultades del proceso», agregó otra. Aunque las voces se multiplican, Nata continúa su espera.
No es la primera ocasión en que un adolescente se atreve a expresar su deseo de ser adoptado. Recientemente, un video similar llevó al director de teatro José María Muscari a adoptar a Lucio, un joven de Corrientes. Hoy en día, ambos son inseparables y su historia se ha convertido en un símbolo de esperanza.
Mientras tanto, Nata sigue su rutina diaria: asiste a la escuela, practica natación, sale con amigos y espera. Espera que alguien lo vea más allá de su difícil historia y reconozca que es, ante todo, un chico deseoso de dar y recibir amor.
Acerca de la familia soñada, Nata es claro y honesto. Anhela una familia con mamá y papá, pero también está abierto a una familia monoparental. Desea que su futura familia resida en Rosario o sus alrededores, para no perder sus vínculos. Sus sueños son sencillos pero significativos: desea que su familia tenga tiempo para acompañarlo, salir y estar presente en su vida, y anhela tener una habitación propia, un espacio que realmente sienta como suyo.
El Juzgado de Familia N° 3 de Rosario y el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos de la provincia de Santa Fe han mantenido abierta la convocatoria pública para quienes deseen iniciar el proceso de adopción. Aquellos interesados pueden comunicarse a registrosrosario@santafe.gov.ar, indicando en el asunto el número de convocatoria 81/25, junto con sus datos de contacto.
A veces, el camino hacia una familia puede comenzar con un simple correo electrónico. La clave está en escuchar a un chico que, con valentía y esperanza, pide lo que nunca debería faltar: una familia.











