Construcción de piscinas: un anhelo en los hogares
En los últimos años, construir una pileta en casa se ha convertido en un proyecto altamente deseado por muchas familias, particularmente en un momento en que el hogar se concibe como un espacio de disfrute y bienestar. En 2025, a pesar de la inflación y los incrementos en los costos de construcción, la demanda de piscinas se ha mantenido bastante estable, impulsada por la búsqueda de mayor confort y por el valor añadido que una piscina puede proporcionar a la propiedad.
Valor de las piscinas en el mercado inmobiliario
Contar con una piscina en un barrio cerrado ya no es únicamente una cuestión de lujo, sino que representa un diferencial significativo que puede incrementar el valor de venta de una vivienda en hasta un 7% y elevar la renta de alquiler en más de un 40%.
Costos de construcción según el tipo de piscina
El precio de construir una piscina depende de diversos factores, siendo el más importante el tipo de construcción:
- Una piscina de hormigón de 8×4 metros, con revestimiento, bomba de filtrado e iluminación básica, tiene un costo que oscila entre US$12.000 y US$15.000.
- Las piletas de fibra de vidrio, que llegan listas para instalar, rondan entre US$5000 y US$6000, ofreciendo una instalación más rápida y reduciendo los costos de obra húmeda.
Las materias primas son uno de los principales factores que encarecen la construcción. Elementos como cemento, hierro y revestimientos importados sufren constantes ajustes de precios. Además, la mano de obra representa aproximadamente un tercio del presupuesto total, siendo necesaria la contratación de especialistas en excavación, impermeabilización y sistemas hidráulicos.
Impacto de la economía y la estacionalidad en los precios
Los accesorios de piscina también son cruciales para el costo final. Elementos como iluminación LED subacuática, sistemas de ionización para el agua o playas húmedas pueden añadir miles de dólares al presupuesto. En proyectos de alta gama, el costo puede superar los US$1000 por metro cuadrado, especialmente si se opta por acabados lujosos como piedra Bali o mosaicos venecianos.
La situación económica complica aún más el panorama. La inflación en pesos ha llevado a muchos proveedores a realizar sus cotizaciones en dólares, generando incertidumbre en los presupuestos. La demanda de piscinas experimenta un aumento durante la temporada alta, que va de noviembre a febrero, lo que a su vez provoca un incremento en los precios. Según informan las empresas del sector, las ventas de piscinas de fibra de vidrio han crecido hasta un 30% en comparación con el año anterior, mientras que las consultas sobre piscinas de hormigón han disminuido en un 50%, reflejando una preferencia por opciones más asequibles y rápidas.
Inversión a largo plazo en bienes raíces
Más allá del costo inicial, la piscina se considera una inversión importante. En el mercado inmobiliario, una casa con piscina puede alquilarse en enero por hasta US$4000 en barrios cerrados, mientras que aquellas sin piscina pierden atractivo. Asimismo, la diferencia en la venta es palpable: una propiedad de US$330.000 puede alcanzar US$360.000 al agregar una piscina, generando un margen de ganancia que justifica la inversión.
En conclusión, construir una pileta implica considerar no solo el presupuesto inicial, sino también los diversos factores que pueden encarecer la obra: materiales, mano de obra y accesorios. La elección entre hormigón y fibra de vidrio es fundamental, pero el verdadero aumento de costo proviene de los acabados lujosos y de los sistemas tecnológicos incorporados.











