Manteniendo la actividad física en las fiestas navideñas
La llegada de la Navidad implica, para muchas personas, desplazamientos para reunirse con familiares o amigos que residen en diferentes localidades. Otros, que se quedan en sus ciudades, experimentan alteraciones en su rutina habitual debido a las vacaciones o el final de las clases. Esta época también suele intensificar el socializar, con numerosas comidas y cenas fuera del hogar. Estas situaciones pueden dificultar que algunas personas mantengan sus hábitos de ejercicio físico, según indica Noelia Belando, doctora en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y profesora e investigadora en la Universidad Europea de Madrid, quien menciona que es posible que el lugar de entrenamiento esté abarrotado o cerrado por vacaciones.
Opciones para ejercitarse
A pesar de estos retos, hay maneras en que las personas con una buena adherencia a la actividad físico-deportiva pueden continuar con su rutina durante las fiestas. Una sugerencia es incorporar actividades diferentes a las habituales que incluso puedan ofrecer beneficios adicionales.
La especialista subraya la conveniencia de aprovechar el tiempo libre y la reducción de obligaciones laborales y educativas para salir más a la naturaleza y practicar ejercicio al aire libre, aprovechando las horas de luz. Esto no solo ayuda a recibir un ‘baño de vitamina D’ beneficioso para el ánimo y la salud ósea, sino que también permite socializar. “Cuando nos encontramos con un familiar o amigo al que no vemos con frecuencia en un lugar inusual, puede ser positivo organizar una excursión o realizar una actividad de senderismo, lo que nos permite socializar, disfrutar de nuevos paisajes y beneficiarnos de un ejercicio muy saludable”, señala Belando.
Beneficios de ejercitarse en la naturaleza
Además, Belando destaca que cuando se realiza actividad física en espacios naturales, la percepción de esfuerzo puede ser mayor, provocando que sintamos que podemos soportar ejercicios de mayor intensidad. La recompensa de la belleza del entorno, la posibilidad de respirar aire más puro y la compañía hacen que el esfuerzo valga la pena. Estas actividades son ideales también para quienes están comenzando a incorporar el ejercicio.
Participar en encuentros con familiares y amigos es beneficioso, dado que somos seres sociales y necesitamos ese contacto. No obstante, a menudo, estas fechas parecen concentrarse en torno a la comida, lo que nos lleva a no olvidar otros aspectos esenciales de nuestras vidas, según añade Belando.
Integrando el ejercicio en la rutina
Una clave fundamental es integrar la práctica deportiva como parte de la forma de disfrutar y vivir las fiestas, no solo como forma de compensar por los excesos alimenticios, ya que esto podría resultar en una relación poco saludable con el ejercicio. “No se trata de castigarnos por lo que comemos, sino de disfrutar cuidando nuestra salud mental, física y psicosocial”, resaltó Belando.
La evidencia científica confirma que mantener horarios regulares de sueño, comidas y ejercicio es beneficioso. Aunque no sea posible entrenar todos los días, se recomienda hacerlo al menos dos o tres veces a la semana, según la experta.
Alternativas para mantener la actividad
No se debe adoptar una mentalidad de todo o nada; siempre existen alternativas, como planificar tres días de entrenamiento que incluyan tanto ejercicios de fuerza como aeróbicos-anaeróbicos, variando en intensidad y duración. Por ejemplo, se puede optar por correr durante 30 minutos, realizar caminatas rápidas de 45 a 60 minutos, montar en bicicleta, caminar por terrenos inclinados o ir a la montaña.
Belando también sugiere socializar mientras se practica ejercicio, ya sea corriendo, haciendo senderismo, paseando en bicicleta o jugando al paddle. “Es necesario encontrar esa actividad que nos permita disfrutar de la compañía de amigos o familiares mientras cuidamos nuestro bienestar físico y mental”, concluyó.











