Un descubrimiento alarmante en Castelar Sur
En la localidad de Castelar Sur, perteneciente al partido de Morón, se llevó a cabo un operativo policial que ha revelado una situación desgarradora. Tres adolescentes, cuyas edades oscilan entre los 15 y 17 años, fueron liberados de un hogar donde sufrían abuso y explotación sexual, en un círculo de atrocidades propiciado por sus propios padres.
Los habitantes del vecindario, preocupados por un alarmante flujo de personas que entraban y salían de la vivienda, comenzaron a investigar y pronto descubrieron que los menores eran entregados a varios hombres a cambio de dinero y drogas. Este descubrimiento llevó a la fiscal Marisa Monti, de la Fiscalía N° 9 de Morón, a iniciar una investigación que culminó en lo que se denominó la «operación Belén».
Operativo y rescate de los menores
El allanamiento fue autorizado por el juez Maximiliano Carletti, del Juzgado de Garantías N° 4, y se llevó a cabo a mediados de diciembre. Durante la intervención policial, los agentes encontraron una escena escalofriante: la casa estaba repleta de animales como gatos y conejos, había latas de cerveza esparcidas por todas partes y el lugar presentaba un estado de suciedad extrema.
Los adolescentes fueron rescatados de inmediato y colocados bajo la protección de la Dirección de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de Morón. Se les someterá a un conjunto de evaluaciones psicológicas y médicas para evaluar su estado tras lo que vivieron.
Cuidado de animales y proceso legal
En cuanto a los animales hallados en el lugar, la fiscal Monti informó que se colaborará con una ONG dedicada a la protección animal para supervisar su situación, y que se ha coordinado que los familiares de los adolescentes asuman su cuidado.
Mientras tanto, los padres de los menores han sido interrogados por la fiscalia a inicio de esta semana, permaneciendo bajo prisión preventiva, y enfrentan cargos de trata de personas con fines de explotación sexual de manera agravada.
La fiscal Monti enfatizó la relevancia del trabajo colaborativo de 365 días al año del Departamento de Abuso Sexual Infantil y Trata de Personas, así como de todas las fuerzas de seguridad comprometidas en la protección de los derechos de los niños y adolescentes. Asimismo, subrayó la importancia del involucramiento de la comunidad en este tipo de casos, destacando que tanto vecinos como familiares de las víctimas denunciaron los hechos, lo que permitió una intervención efectiva.











