Crecen las dudas sobre las estadísticas del Indec
Las recientes estadísticas del Indec han generado un intenso debate entre economistas sobre la situación de la pobreza en el país. Este intercambio se avivó tras las aclaraciones del organismo sobre la revisión del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) del tercer trimestre de este año, que evitó la recesión. En esta ocasión, la atención se centra especialmente en los salarios mensuales, especialmente en el sector informal, que según los datos oficiales, mostrarían un aumento significativo que supera los niveles de inflación.
Crecimiento en los salarios informales
El último informe del Indec indica que, en el sector no registrado, los salarios crecieron un 4,2% (un 113,2% en comparación interanual). Sin embargo, esta cifra se considera para el índice de salarios de octubre, pero en realidad corresponde a datos de mayo. Esto plantea una primera controversia, ya que este número se determina a partir de las respuestas de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), cuyas estadísticas se publican con un retraso de cinco meses. Durante mayo, la inflación fue del 1,6%, lo que hace que el aumento de los salarios informales en el último año sea casi tres veces superior al índice de precios al consumidor (IPC) acumulado.
Contradicciones con la realidad económica
A pesar de este crecimiento en los salarios informales, la situación de la economía y el mercado laboral no parece respaldar estas cifras. La realidad indica que los trabajadores informales suelen ser los menos protegidos y con menor poder de negociación, lo que genera dudas sobre la veracidad de los datos. Además, el consumo masivo muestra signos de estancamiento y un crecimiento moderado en las ventas en supermercados, según datos de Scentia.
Un análisis crítico de las estadísticas
La discrepancia en las estadísticas oficial ha despertado nuevas discusiones sobre los métodos utilizados por el Indec. Los analistas sugieren que la estabilidad nominal (en precios, ingresos y gastos) podría haber tenido un impacto en la forma en que los encuestados reportan sus ingresos, mejorando la precisión de las respuestas. Leopoldo Tornarolli, economista del CEDLAS-UNLP, explica que con la baja inflación, la memoria de los encuestados es más confiable, lo que puede reducir el error de medición y generar un sesgo a la baja en las declaraciones.
Metodología y sus implicancias
Desde el cuarto trimestre de 2024, el Indec ha incorporado nuevas variables y preguntas en su encuesta, lo que ha sido interpretado como un intento de captar mejor los ingresos. Sin embargo, esto ha generado inconvenientes en la comparación de datos anteriores. Por otra parte, según un estudio de Equilibra, las cifras de salarios privados según la EPH indican un aumento del 22% en comparación con el mismo periodo de 2023, mientras que los registros del SIPA solo reflejan un aumento del 7%.
Comentarios de expertos y conclusión
Este desajuste en los ingresos reflejados plantea interrogantes sobre el verdadero estado del sector informal. Lorenzo Sigaut Gravina, economista, señala que si verdaderamente los ingresos informales crecieran en un 4,5%, el consumo debería estar en aumento considerablemente. Mientras tanto, Martín Rapetti, cofundador de Equilibra, enfatiza que el estudio sobre pobreza no cuestiona la validez del Indec, destacando su compromiso y honestidad. Por su parte, el sociólogo Agustín Salvia, director del ODSA-UCA, sostiene que los cambios en la EPH han influido en las dinámicas estadísticas, sugiriendo un fenómeno multicausal en la interpretación de los datos.











