Acción del Consejo de Seguridad ante la intervención de EE.UU.
El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de manera urgente este lunes para examinar la legalidad relacionada con la captura del líder venezolano, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos. Esta decisión surge tras las advertencias del secretario general del organismo, quien indicó que dicha operación podría establecer un «precedente peligroso» en el marco del orden internacional.
Contexto de la reunión
La reunión, solicitada por Colombia y apoyada por China y Rusia, se centrará en el debate sobre la posible violación de la Carta de las Naciones Unidas y sobre el uso de la fuerza frente a la integridad territorial de un Estado soberano. Numerosos expertos en derecho sostienen que la acción estadounidense carece de legitimidad, aunque Washington tiene la capacidad de bloquear cualquier iniciativa del Consejo de Seguridad para exigir responsabilidades.
Tensiones diplomáticas
Este diálogo se lleva a cabo en un clima de elevada tensión diplomática, donde Donald Trump, el presidente de EE.UU., había declarado inicialmente que su administración «gobernará el país caribeño hasta que se logre una transición segura, adecuada y juiciosa». Recientemente, el mandatario lanzó una ofensiva contundente contra Gustavo Petro, calificándolo de «enfermo», y advirtió que su gobierno podría enfrentar un final anticipado, insinuando incluso una posible intervención en Colombia.
Reacciones internacionales y justificaciones de EE.UU.
Después de llevar a cabo la operación, varios países europeos hicieron un llamado a respetar el derecho internacional, aunque sin mencionar específicamente a Washington. En este sentido, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, afirmó que EE.UU. había infringido «el principio de no recurrir a la fuerza, que fundamenta el derecho internacional». La mencionada Carta de la ONU establece que los miembros se deben abstener de amenazar o usar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
Defensa de EE.UU. ante la ONU
El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, aludió al artículo 51 de la Carta de la ONU, que señala que nada «menoscabará el derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva» en caso de un ataque armado contra un miembro de la organización. Explicó que en este caso se trata de un «capo de la droga», un líder ilegítimo denunciado en EE.UU., que está coordinándose con países como China, Rusia, Irán, así como con grupos terroristas como Hezbolá, y que está involucrado en el tráfico de drogas y armas hacia EE.UU., amenazando a sus vecinos.
A pesar de estas afirmaciones, expertos legales concluyen que la operación careció de autorización del Consejo de Seguridad de la ONU y no contaba con el consentimiento de Venezuela, lo que excluye su consideración como una defensa legítima. No obstante, Washington mantiene la capacidad de veto, lo que le permite bloquear cualquier medida y evitar ser considerado responsable de posibles violaciones.











