Transición política en Venezuela
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró optimista al afirmar que «todos van a estar felices» con la transición política en Venezuela. Esto lo declaró a una semana de la captura del líder del régimen, Nicolás Maduro, y mientras las fuerzas estadounidenses avanzan en el territorio. El control del país ha sido asignado a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en medio de intensas negociaciones con el gobierno estadounidense.
Gestiones y expectativas
Trump destacó que «las gestiones con ellos están yendo muy bien» y elogió la inteligencia mostrada por el régimen en estas conversaciones. Apreció que, de no haber sido así, «todo ese lugar podría haber sido arrasado con un solo ataque más», sugiriendo que han evitado una confrontación directa.
Declaraciones en la Casa Blanca
Más tarde, en una entrevista con Fox News, reiteró: «Todos van a estar felices en Sudamérica. Algunas personas dirían que es un milagro lo que hemos hecho, en realidad. Venezuela está feliz, creo que todos van a estar felices».
El rol de la Casa Blanca
Asimismo, Trump aseguró que la Casa Blanca respaldará la transición política en Venezuela, la cual será supervisada directamente por su administración. Este proceso podría extenderse más de un año, dependiendo de cómo se desenvolviera la situación interna en el país sudamericano.
Reunión con ejecutivos petroleros
Este viernes, el presidente Trump se reunió con los principales directivos de las empresas petroleras más grandes del mundo para discutir un plan respecto a Venezuela. En este encuentro, Trump recibió un fuerte apoyo de las compañías hacia su estrategia contra el chavismo, con el objetivo de acceder al petróleo venezolano.
Días antes, la estatal PDVSA había comunicado que empezó a negociar con representantes estadounidenses sobre la comercialización de su petróleo. El magnate busca adquirir entre 30 y 50 millones de barriles.
Entre los asistentes a la reunión se encontraban CEOs de empresas como ExxonMobil, Chemical y ConocoPhillips. Al iniciar, Trump comentó: «Todos quieren estar. Es una lástima que el salón de baile no haya terminado, porque si lo estuviera, estaría abarrotado», refiriéndose a los trabajos de construcción en la residencia presidencial.











