Un vistazo a las estancias patagónicas
Las mesetas patagónicas, con sus tonos ocres que contrastan con los acantilados frente al Océano Atlántico, albergan varias estancias que han convertido el turismo rural y sustentable en su forma de vida principal. Situadas mayormente en el Área Natural Protegida Península Valdés, creada en 2001, estas estancias reciben anualmente a 350.000 visitantes de diversas partes del mundo. La península se destaca por su impresionante paisaje, que incluye mesetas, acantilados, bahías y golfos, y es famosa por su rica fauna marina y costera, tanto residente como migratoria, donde se pueden observar pingüinos de Magallanes, ballenas francas australes, lobos marinos de un pelo y orcas, entre otros.
La propiedad privada y el turismo
La mayor parte de la Península Valdés es de propiedad privada (98 por ciento), lo que lleva a muchos turistas a hospedarse en estancias que, desde el siglo XIX, se han dedicado a la crianza de ovejas merino para la producción de lana. Estas estancias han modernizado su operación, reemplazando viejos generadores por energía solar, realizando limpieza costera, compostaje y reciclaje, e incluso educando a los visitantes sobre la importancia de evitar plásticos de un solo uso.
Estancias destacadas en la península
- Estancia El Pedral: Fundada por inmigrantes europeos a principios del siglo XX, esta estancia destaca no solo por su historia, sino también por su oferta de actividades turísticas, como un día de campo con almuerzo de cordero y avistamiento de pingüinos en una colonia que alberga a 3.600 parejas reproductivas.
- Estancia San Lorenzo: Fundada por Don Lorenzo Machinea en 1900, se convirtió en una reserva natural protegida que alberga una de las colonias más grandes de pingüinos de Magallanes, con hasta un millón de ejemplares.
- Estancia San Guillermo: Con una historia que data de 1910, ofrece un día de campo con demostraciones de esquila, permitiendo a los visitantes experimentar la vida en la estancia.
- Estancia El Principio: Focalizada en el turismo rural y de aventura, ofrece trekking y avistamientos de vida silvestre, manteniendo un enfoque sostenible.
- Estancia La Providencia: Localizada en un entorno de olivares, brinda experiencias de cocina tradicional y actividades al aire libre.
Atracciones animales y actividades
La variedad de especies marinas y costeras en el Área Natural Protegida Península Valdés hace de este un lugar privilegiado, donde la biodiversidad ha sido reconocida por su inclusión en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. Durante el verano, se pueden observar distintas especies:
- Pingüinos de Magallanes: Presentes de septiembre a abril.
- Lobos marinos de un pelo: Observables todo el año en Punta Pirámides y Punta Norte.
- Elefantes marinos: Se encuentran entre julio y marzo en Punta Canto y Punta Delgada.
- Ballenas francas australes: Llegan al Golfo Nuevo desde junio hasta diciembre.
Además, los visitantes pueden disfrutar de la fauna terrestre como guanacos y choiques a lo largo de los caminos de la península.











