Cambios en la pirámide alimenticia de EE. UU.
El gobierno de Donald Trump ha anunciado una revisión significativa de la pirámide alimenticia y las pautas de consumo aprobadas por las autoridades en Estados Unidos. En una conversación con LN+, la nutricionista Candela Lepera destacó que este cambio tiene como objetivo «cultivar lo social en nuestras decisiones alimentarias».
Lepera explicó que «el objetivo es mejorar la calidad alimentaria y buscar una mejor salud», subrayando que el nuevo enfoque pretende generar un impacto en la forma de repensar la salud y nuestras elecciones dietéticas. Este cambio fue liderado por Robert F. Kennedy Jr., secretario del Departamento de Salud y Servicios Sociales de EE. UU. (HHS, por su sigla en inglés), con la intención de contrarrestar una crisis sanitaria.
Aspectos clave de la nueva pirámide
- Se prioriza el consumo de proteínas ricas en nutrientes en cada comida, incluidas fuentes animales (huevos, aves, carnes rojas, mariscos) y vegetales (frijoles, lentejas, nueces).
- Se desaconseja el uso de azúcar añadido o edulcorantes no nutritivos en la dieta, y se recomienda que niños menores de cuatro años no los consuman en absoluto.
- Se pone fin a la «guerra contra las grasas», promoviendo su ingesta a través de alimentos integrales como carnes, huevos y productos lácteos enteros.
- Se insta a la reducción de alimentos procesados, sugiriendo evitar productos altos en sal o azúcar, así como carbohidratos refinados como el pan blanco. Se recomienda optar por granos integrales ricos en fibra.
El contexto argentino
Al hablar sobre la estructura alimentaria local, Lepera señaló que en Argentina, antes se utilizaba un óvalo y desde 2016, un plato que ilustra la frecuencia diaria de consumo. «En el centro se encuentra el agua y alrededor una representación proporcional de lo que debemos ingerir a lo largo del día», describió.
Lepera enfatizó que la gráfica busca resaltar la importancia de aumentar la actividad física y disminuir el consumo de sal. Además, mencionó que en Argentina se actualizan estas guías cada 10 años, mientras que en Estados Unidos lo hacen cada cinco.
El debate sobre el consumo de carne
Un tema que ha resurgido con esta nueva pirámide es el consumo de carne. «En muchos países se sugiere no comer carne todos los días, sino en una frecuencia semanal; sin embargo, estas nuevas guías promueven un consumo diario», indicó Lepera. Para tener una dieta equilibrada, recomendó un consumo de aproximadamente 150 gramos de carne magra al día.
Opciones vegetarianas y veganas
Lepera también destacó un aspecto positivo: «Esta publicación incluye un apéndice que evalúa las alternativas para la población vegetariana y vegana, indicando cómo reemplazar la proteína con legumbres y cereales integrales«. Esta aclaración busca mitigar controversias sobre la dieta y sugiere que efectivamente es posible sustituir la carne. «Por ahora, todos mis pacientes vegetarianos están vivos», bromeó la nutricionista.
Reflexiones sobre el azúcar
Lepera opinó también sobre el azúcar, afirmando: «Si fuera por mí, lo colocaría apartado de la gráfica, casi sin mostrar». Añadió que hay aspectos del consumo que están influenciados por el entorno social. «Imagínate que te invito a mi cumpleaños y en lugar de pastel, ofrezco manzanas», reflexionó.
Finalmente, mencionó el caso de Venezuela, que ha diseñado su guía alimentaria en 1991 sin actualizaciones. «Su base está en el agua y consiste en alimentos más autóctonos de la región», concluyó la nutricionista.











