El futuro del Foro en debate
En el marco de la tercera jornada del Foro Económico Mundial que se realiza en Davos, Suiza, Larry Fink, presidente y CEO de BlackRock, quien este año asume como copresidente interino del evento, destacó la necesidad de trasladar las discusiones que desde hace 56 años tienen lugar en este enclave suizo a «los lugares donde realmente se construye el mundo moderno».
Preocupaciones sobre la percepción del foro
Fink expresó su inquietud por cómo el público ve el foro, que muchos consideran «desfasado» y desconectado de las necesidades actuales. A su juicio, es fundamental recuperar la confianza en el evento para que este siga siendo relevante en el futuro. Para lograrlo, sugiere ampliar la inclusión en las conversaciones, así como incrementar la transparencia y el compromiso con aquellos que sienten que no están representados.
Desafíos logísticos para el evento
En cuanto a la elección de la sede, se ha señalado que la escasez de alojamiento, los altos costos de seguridad y la infraestructura limitada para acoger un número récord de asistentes, especialmente por la presencia del presidente de EEUU, Donald Trump, añade presión sobre la logística del encuentro.
Alternativas para la sede del foro
Fink, al reflexionar sobre el futuro del Fórum, señaló: «Durante 56 años, el Foro Económico Mundial ha sido sinónimo de Davos. Y es probable que siga siendo así por un tiempo». Sin embargo, propuso explorar nuevas opciones y hacer presencia en otras ciudades donde verdaderamente se está construyendo el futuro, mencionando a Detroit, Dublín, Yakarta y Buenos Aires como posibles sedes.











