Reforma laboral en debate
En la antesala del inicio de sesiones extraordinarias, el Gobierno Nacional está en conversaciones sobre la estrategia de sus representantes para avanzar en la aprobación del temario enviado, con un enfoque claro en la Reforma Laboral. Tras múltiples discusiones, tres miembros de la mesa política, designados por el presidente Javier Milei, han reconocido que el pequeño grupo está abierto a implementar cambios en el proyecto, aunque se mantienen cautelosos al revelar cuáles artículos están dispuestos a modificar.
Situación actual en Balcarce 50
Desde Balcarce 50 afirman que tienen la mayoría en ambas Cámaras para aprobar gran parte del articulado, mientras expresan que la disminución proyectada para el Impuesto a las Ganancias para sociedades, que impacta directamente la recaudación provincial, está complicando sus planes debido a la resistencia de los gobernadores, incluso de aquellos aliados. «Santilli está tratando de encontrar una solución, pero es complicado. No tiene sentido, estamos hablando de reducir impuestos, pero ellos priorizan al Estado sobre las empresas», comentó una fuente destacada del espacio liberal.
El papel de los gobernadores y la negociación
Cada semana, los miembros de la mesa política intercambian opiniones con el fin de encontrar alternativas que satisfagan a los aliados y faciliten la aprobación de la reforma, al mismo tiempo que buscan mantener las modificaciones fiscales propuestas por el ministro de Economía, Luis Caputo. La firmeza en su postura podría provocar un rechazo a la reducción impositiva, lo que pondría en riesgo la sanción de la ley. «Realmente necesitamos llegar a un acuerdo con los gobernadores, de lo contrario, lamentablemente quedará fuera, pero haremos todo lo posible para evitarlo», declaró otra fuente involucrada en la negociación.
Desafíos en la negociación
En el marco de las negociaciones, critican a los mandatarios actuales, a quienes acusan de «pedir constantemente» pero «no ayudar a reducir» el tamaño del Estado, señalando además que los gobernadores desconfían de las promesas del Ejecutivo. «No vamos a proporcionar ningún detalle que complique la negociación. Lo único que podemos anticipar es que toda la primera parte de la ley permanece intacta; si hacemos cambios, serán en cuestiones que no afectan significativamente», afirmó un miembro del oficialismo. Sin embargo, hay opiniones divergentes, y algunos actores se muestran reacios a ceder ante la presión de las provincias.
Perspectivas de la Reforma
A pesar de esto, la posibilidad de cambios -siempre que no comprometan el espíritu de la norma- durante el debate en el recinto, que empezará en el Senado el próximo 11 de febrero, es un tema recurrente. Otro tema crítico es el destino de ciertas disposiciones relacionadas con discapacidad, universidades públicas, coparticipación federal, subsidios energéticos y financiamiento del Poder Judicial, que estaban incluidos en el capítulo XI, el cual fue excluido de la sanción del Presupuesto 2026. El sector más radical que rodea al Presidente está dispuesto a presionar por el tratamiento de cada cuestión, mientras que los moderados, quienes lideran las negociaciones, anticipan que no cuentan con los votos suficientes y sugieren evitar temas conflictivos. «Es imposible avanzar en ese asunto. No se aprobará. Incluso los aliados están en desacuerdo. La mejor opción es no involucrarse y dejar que pase el año», confesaron.
Movimientos políticos y económicos
El período extraordinario se presenta optimista para el Poder Ejecutivo. Con un equipo organizado, Patricia Bullrich coordina en el Senado, Martín Menem en Diputados y Diego Santilli se comunica con los gobernadores, bajo la dirección del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien es seguido de cerca por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Todas las decisiones económicas son aprobadas por el ministro de Economía, quien ha asistido regularmente a las reuniones junto al asesor presidencial, Santiago Caputo, y al secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. «La mesa está ordenada. Cualquiera que intente interferir, enfrentará consecuencias», bromeó un miembro del equipo.
Con el inminente inicio de las sesiones extraordinarias, el oficialismo busca optimizar el limitado tiempo de febrero y tiene la intención de discutir el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur en la próxima semana en la Cámara de Diputados. Un legislador libertario aseguró que, si se aprueba, entrará en vigencia, a pesar de los obstáculos en el Parlamento Europeo, y destacó que tanto Brasil como Paraguay tienen planes de avanzar en su sanción.











