Un partido difícil para Mastantuono
Franco Mastantuono recibió silbatinas por parte de los aficionados este domingo durante su actuación en Real Madrid. Comenzó el encuentro como titular, pero tuvo un desempeño poco destacado y fue sustituido a los 15 minutos del segundo tiempo, lo que generó la desilusión entre los hinchas al igual que con todo el equipo. A pesar de que Arbeloa formó una alineación sumamente ofensiva, el jugador no logró disparar al arco durante el partido: tocó 30 pelotas, completó 17 pases de 19 intentos, solo 11 de ellos en campo rival, recibió dos faltas, perdió 8 balones, recuperó tres y no logró concretar ninguno de sus tres intentos de gambeta.
Cambios en el contexto del juego
A pesar de ser un enganche por naturaleza, típico número 10 zurdo, su posición en el campo se encasilló hacia la derecha en un ataque que también contó con la participación de Mbappé y Vinicius Jr, mientras que su línea de volantes incluyó a Arda Guller y Bellingham, aunque este último salió por lesión. La estrategia de utilizar jugadores zurdos en la derecha, a menudo denominada como «perfil cambiado», es habitual, ya que permite la creación de jugadas en triangulación con los volantes y ayuda a los jugadores a estar mejor posicionados para asistir o lanzar disparos desde el borde del área.
Parallelos en el fútbol argentino
Este fenómeno también puede observarse en el torneo Apertura argentino, donde muchos zurdos ocupan posiciones similares. Un ejemplo es Juanfer Quintero, quien inició su carrera en River enfrentando a Rosario Central, donde tuvo tendencia a cerrarse, aunque busca participar desde esa posición. Según el análisis, aunque esté más involucrado, todavía se aleja del arco rival. Su juego ha mejorado en comparación con 2025, mostrando conexión con Tomás Galván, pero el equipo aún carece de ese contundente goleador que necesita para asegurar resultados positivos.
Desafíos en la ofensiva
Los números de Juanfer contra Rosario Central indican una mejora: tocó 67 pelotas, completó 46 de 50 pases, realizó 5 remates, fue objeto de falta en una ocasión y completó solo una gambeta de dos intentos. A pesar de ser un generador de juego talentoso, el equipo aún no logra cohesionar eficazmente su ataque, lo que permite que sus esfuerzos se diluyan. La ausencia de un delantero centro definido, capaz de capitalizar las oportunidades, afecta particularmente la incidencia de Quintero en la ofensiva.
Mirando hacia el futuro
A medida que avanza la temporada, la falta de un finalizador en el área se convierte en una preocupación. La llegada de nuevos jugadores, como Kendry Páez, podría ofrecer opciones, pero ninguno parece ser un 9 letal. La reciente lesión de Driussi añade presión al cuerpo técnico, que busca alternativas para asegurar un rendimiento óptimo del equipo. La reestructuración en los equipos finales podría incluir probadas tácticas como la de Kevin Zenón como falso extremo, aunque los resultados aún no son satisfactorios.
La realidad del fútbol actual
No solo se observa esta dinámica en el ámbito de Boca y River, sino también en equipos como Racing, donde jugadores como Valentín Carboni no lograron impactar en su debut, tocando muy pocos balones. Igualmente, Santiago Montiel en Independiente encuentra más fluidez para jugar por la derecha, a pesar de su naturaleza zurda. En general, se observa que el fútbol argentino presenta una competitividad feroz, donde los jugadores tienen que adaptarse y colaborar más para el éxito del equipo, y donde jugar a perfil cambiado a veces puede restar fluidez y comprensión entre los compañeros.











