Beneficios de remojar el arroz
El arroz es uno de los alimentos más populares a nivel mundial. Sin embargo, antes de cocinarlo, hay una práctica que puede influir significativamente en su calidad: remojarlo durante unos minutos. Muchas personas suelen saltarse este procedimiento, pero existen razones de peso que justifican su importancia.
Remojar el arroz no solo ayuda a eliminar parte del almidón superficial, sino que también mejora la textura del grano y promueve una cocción más uniforme. En el caso de las variedades integrales, este proceso puede facilitar la digestión y mejorar la absorción de nutrientes.
¿Cuáles son los beneficios de remojar el arroz?
- Eliminación de impurezas y exceso de almidón, evitándose que el arroz se vuelva pegajoso.
- Mejora la textura del grano, resultando en un arroz más suelto y ligero.
- Facilita una cocción pareja, ya que el grano se hidrata antes de ser expuesto al calor.
- Reduce la cantidad de ácido fítico en el arroz integral, lo que favorece la absorción de minerales.
- Puede acortar el tiempo de cocción, especialmente en arroces integrales.
Realizar este sencillo gesto puede traer múltiples beneficios.
¿Cuánto tiempo se recomienda remojar el arroz?
- Arroz blanco: Entre 20 y 30 minutos.
- Arroz integral o yamaní: Entre 8 y 12 horas (lo ideal es dejarlo en agua durante la noche).
Se aconseja desechar el agua de remojo y enjuagar el arroz nuevamente antes de proceder a la cocción.
¿Es necesario remojar el arroz?
Este procedimiento no es obligatorio, pero es altamente recomendable para quienes buscan un arroz que sea:
- Más liviano y fácil de digerir.
- Con mejor textura y menos pegajoso.
- Nutricionalmente más aprovechable, especialmente en el caso del arroz integral.
Puede ser especialmente beneficioso para aquellos que experimentan digestiones lentas, consumen arroz integral con regularidad o desean mejorar la calidad de sus platos.











