Una mirada a la fotografía post mortem
En el contexto de la literatura chilena contemporánea, Francisca Solar se adentra en el fascinante mundo de la fotografía post mortem en su obra Los últimos días de Clayton & Co.. A través de una profunda investigación literaria, Solar reflexiona sobre el rol de esta práctica en la cultura del siglo XIX y presenta a una protagonista con una sensibilidad única.
Un camino literario transformador
La reedición de su libro marca un hito significativo en la carrera de Solar, quien previamente había cosechado éxito con El buzón de las impuras. Durante una videollamada desde Chile, la autora compartió detalles sobre esta obra, que representa el inicio de su trayectoria en la literatura para adultos, habiendo publicado anteriormente exclusivamente para niños y jóvenes.
La fascinación por la fotografía mortuoria
La inquietud de Solar por la fotografía mortuoria se despertó en los años 2000, tras ver la película Los otros. En este filme, descubrió la costumbre victoriana que, aunque a primera vista le pareció extraña, era una práctica común de su tiempo. Su decisión de escribir al respecto se consolidó tras la propuesta de una editorial en 2019 para crear una obra para adultos, lo que la llevó a investigar en profundidad esta tradición que, a pesar de su impacto en la actualidad, era considerada un ritual significativo en aquel entonces.
“Para la sociedad del siglo XIX, la fotografía mortuoria era un momento solemne, honroso y bello, independientemente de nuestras creencias hoy en día”, señala Solar. La autora también enfatiza la importancia de situar al lector en el contexto histórico adecuado, analizando el pasado con una perspectiva de respeto y comprensión, en lugar de morbo.
Un análisis sociológico
Solar enfocó su investigación desde una perspectiva sociológica y técnica, disfrutando de la reconstrucción de detalles sobre cómo se manipulaban los cuerpos y la operativa de los estudios dedicados a la fotografía mortuoria. Subraya que “era una fotografía carísima, accesible solo para ciertos sectores, y aun así, era deseada y respetada”.
La muerte en el contexto actual
Al comparar la relación con la muerte entre el siglo XIX y el presente, Solar comenta que la esperanza de vida en Chile en aquellos tiempos era de apenas veintiocho años, y seis de cada diez niños no alcanzaban los cinco. Esto hacía de la muerte una presencia constante y no un tabú. “Hoy en día, preferimos evadirla, porque sentimos que la ciencia y la medicina nos han distanciado de la fragilidad de la vida”, explica.
Durante la pandemia, la autora observó cómo la sociedad contemporánea tuvo que enfrentar nuevamente el tema de la muerte. Solar se identifica con la cultura mexicana, donde este tema no se oculta. “Es fundamental que los niños entienda qué es la muerte y cómo forma parte del ciclo vital”, afirma.
La nueva edición de su obra
En la edición de 2025, Solar ha incluido más ejemplos de sesiones mortuorias, enriqueciendo la narrativa con entre veinte y treinta casos adicionales que destacan la diversidad de motivaciones familiares. Además, ha establecido conexiones más explícitas entre sus novelas, facilitando la comprensión de los personajes recurrentes para el nuevo público lector.
El buzón de las impuras, su anterior obra, ha sido fundamental en su carrera y ha impulsado la discusión sobre la devastación causada por el incendio de la Iglesia de la Compañía de Jesús, reclamando un espacio de conmemoración que hasta llevó a la propuesta de declarar el 8 de diciembre como día nacional en memoria de las víctimas en Chile.
Reflexiones sobre el cambio social
Solar advirtió que jamás imaginó el impacto social de sus libros, y se mostró agradecida por la atención que han recibido. “He tratado de capitalizar este éxito para avanzar en un proyecto de ley que nunca habría podido realizar sin esta repercusión”, compartió. Sus novelas, ambientadas en la era victoriana, abordan transformaciones sociales comparables a las que vivimos hoy.
Proyectos a futuro
La autora reveló que planea lanzar una nueva novela en septiembre de este año, también situada en el siglo XIX y relacionada con sus obras anteriores. Esta nueva narrativa buscará ofrecer una experiencia intensa, similar a la cinematográfica, y se alineará más con el estilo de Los últimos días de Clayton & Co..
Al concluir la lectura de Los últimos días de Clayton & Co., queda la firme impresión de que la literatura tiene el poder de desafiar el olvido. La obra de Francisca Solar transforma la memoria y el duelo en un puente que atraviesa generaciones, reinventando el vínculo entre quienes están y quienes han partido.











