Castigo extremo por desorden
Un hombre ha sido acusado de abuso infantil agravado tras sumerger la cabeza de su hija adolescente en una piscina como sanción por no haber dejado su habitación en condiciones adecuadas. Las autoridades informaron que la habitación no estaba «impecable» según los estándares del padre. La joven, de 16 años, decidió denunciar el incidente, lo que llevó a la intervención de las autoridades en el estado de Utah, Estados Unidos.
Detalles del incidente
De acuerdo con el informe proporcionado por el Departamento de Policía de la Ciudad de Heber, la adolescente expresó que no se sentía segura en su hogar y manifestó temor por su vida. Durante su declaración, se mostró muy emocional y comenzó a llorar. El incidente tuvo lugar aproximadamente una semana antes de la denuncia, cuando la joven llegó a casa tras una reunión con amigos y se encontró con la ira de su padre.
- El padre estaba molesto porque su hija no había limpiado completamente su habitación.
- Procedió a llevarla al baño, donde la sumergió en el agua.
Según la joven, el padre la sujetó por la nuca y la sumergió varias veces bajo el agua, llegando a permanecer 30 segundos sin poder respirar. Relató que durante el episodio sintió que se estaba ahogando y que el malestar provocó que se sintiera enferma después.
Historial de violencia
No es la primera vez que el padre muestra conductas violentas. La adolescente recordó que años atrás, el mismo padre había actuado de forma similar con su hermano menor, de 8 años. En otras ocasiones, relató haber recibido golpes en el estómago simplemente por no obedecer órdenes. En una de esas ocasiones, incluso se burló de ella por mostrarse emocional.
Intervención de las autoridades
Tras la denuncia, las autoridades separaron a la joven de su padre y la trasladaron al cuidado de un hermano adulto. Sin embargo, dos hermanos menores permanecieron en el hogar con el padre y su esposa. Los investigadores sospechan que estos niños también han sido víctimas de abuso durante sus vidas, pero han permanecido en silencio debido al miedo. Se ha señalado que el padre representa una amenaza significativa para los dos menores restantes. Las investigaciones respecto a este caso continúan en curso.
Las autoridades locales están trabajando para asegurar el bienestar de los menores y evaluar la situación familiar en su totalidad.











