Importancia de la ortografía en la comunicación
En una era donde impera la inmediatez, parece que la ortografía ha perdido relevancia; sin embargo, redactar textos con coherencia y sin errores siempre producirá ventajas en diversos ámbitos. En el ámbito laboral, escribir correctamente pone de manifiesto las habilidades y conocimientos de una persona, además de contribuir a la construcción de una imagen profesional que inspire seriedad y confianza. Por el contrario, los errores ortográficos y de sintaxis pueden llevar a dar una impresión negativa, haciendo que uno parezca descuidado o poco preparado.
Adicionalmente, la habilidad de redactar de manera adecuada también refleja aspectos de la personalidad, al demostrar un interés genuino por establecer una buena comunicación con los demás. Aunque dominar la escritura no es una tarea sencilla y requiere de mucha práctica y conocimiento de las estructuras lingüísticas, la lectura puede ser un gran aliado para enriquecer el vocabulario.
Normas de la RAE y Fundéu
En este contexto, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más destacada en la regulación del uso del idioma, a través de la promulgación de normas que fomentan la unidad del español en todo el mundo hispanohablante. Por su parte, la Fundación del Español Urgente (Fundéu), una entidad sin fines de lucro, se esfuerza por promover el uso correcto del español en los medios de comunicación y trabaja junto a la RAE, proporcionando en su sitio web constantes recomendaciones para resolver dudas sobre la correcta escritura y uso de expresiones.
Uso adecuado de ‘gastos hormiga’
Con respecto a la expresión gastos hormiga, se recomienda utilizar el segundo término en singular. En los medios de comunicación, especialmente en las secciones económicas, se pueden encontrar frases como:
- «Gastos hormigas: ¿qué son y cómo evitarlos?»
- «Para mejorar tu nivel de ahorro es importante evitar los gastos hormigas».
Los gastos hormiga son pequeños gastos realizados en compras como cafés, caprichos o golosinas, que, aunque son insignificantes de manera individual, pueden sumar una cantidad considerable con el tiempo. En este caso, hormiga es una metáfora que sugiere algo pequeño, pero presente en gran volumen. Dado que se trata de un sustantivo en aposición, lo correcto es mantenerlo invariable, por lo que el plural gastos hormigas no es recomendable. Por lo tanto, las formulaciones más adecuadas serían «Gastos hormiga: ¿qué son y cómo evitarlos?» y «Es esencial evitar los gastos hormiga para mejorar tus ahorros».
Conceptos relacionados
Un término relacionado es gastos fantasma, que se refiere a suscripciones y comisiones de servicios que se pagan regularmente sin necesidad, ya que no se utilizan, como en el caso de suscripciones no canceladas o una gestión inadecuada. En esta expresión, el uso del singular también es correcto, aunque los términos que pueden funcionar como adjetivos, además de sustantivos, sí admiten el plural añadiendo una ‘s’. Por tanto, una consulta adecuada podría ser: «¿Estás pagando por algo que no usas? Es tiempo de identificar esos gastos fantasmas».
Historia y función de la RAE
La RAE fue fundada en Madrid en 1713 gracias a la iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, y su objetivo es preservar el buen uso y la unidad de una lengua en constante evolución. Según sus estatutos más recientes, actualizados en 1993, su función principal es «velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad». Este compromiso se refleja en la política lingüística panhispánica, que comparten las 22 corporaciones que componen la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).
La RAE está formada actualmente por 46 académicos, incluidos el director y otros miembros de la Junta de Gobierno, quienes son elegidos para mandatos temporales. Algunas críticas hacia la RAE se centran en su oposición a reconocer palabras o expresiones emergentes entre las generaciones más jóvenes, especialmente a raíz del auge de las redes sociales. Un tema reciente ha sido el reconocimiento del lenguaje inclusivo.
A pesar de esto, en 2020 se lanzó el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones que no están en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en su uso, como neologismos, extranjerismos, tecnicismos y regionalismos. La información del Observatorio es provisional y puede cambiar con el tiempo, pero esto no implica la aceptación automática de esos términos.











