Una afección común en Argentina
Alrededor de 1 de cada 3 argentinos padece hígado graso, a menudo sin síntomas evidentes y vinculado a factores como el sobrepeso, una alimentación inadecuada, la diabetes y el sedentarismo. Se reconocen dos tipos principales: hígado graso no alcohólico y alcohólico. El cardiólogo Jorge Tartaglione enfatizó en una entrevista que «el hígado graso no presenta síntomas. Inicia con la acumulación de grasa en las células hepáticas, seguido de inflamación y cicatrización, lo que puede ser reversible hasta que se desarrolla cirrosis, donde el tratamiento es significativamente más complicado.»






