Opciones del Gobierno ante la deuda
En un contexto global complicado por el conflicto en Medio Oriente, el ministro de Economía, Luis Caputo, ha decidido no acudir a los mercados internacionales para obtener deuda en el corto plazo. Al respecto, el economista jefe de FIEL, Daniel Artana, indicó en una charla con Infobae en Vivo que el pago de la deuda para este año no presenta grandes obstáculos.
Detalles sobre la deuda y financiamiento
Artana mencionó que, según datos del Banco Central, durante 2026, Argentina enfrentará vencimientos de deuda equivalentes a aproximadamente 12,000 millones de dólares. Además, el Fondo Monetario Internacional (FMI) continuará realizando desembolsos este año, junto a otros organismos que también contribuirán con fondos. En este sentido, el especialista estima que se requerirán alrededor de 9,000 a 10,000 millones de dólares.
“Argentina, en realidad, ha optado por colocar bonos en otros mercados, utilizando los REPO del Banco Central, y la estrategia de captar ahorristas locales, colocando pequeñas cantidades que podrían llegar hasta 2,000 millones de dólares”, aclaró.
Asimismo, señaló que actualmente se están considerando préstamos bilaterales o la utilización de dólares adquiridos en el mercado para cancelar deuda, lo cual, según su opinión, no representa un problema.
Alternativas a largo plazo
El economista expuso que Argentina posee una alternativa: el swap con Estados Unidos. “Esto permite que si no se obtienen préstamos, o si estos son demasiado costosos, el Banco Central puede comprar los dólares y transferirlos al Tesoro para el pago de la deuda. Por lo tanto, no visualizo un problema inmediato”.
Sin embargo, Artana advirtió que si se considera el panorama para 2027, las circunstancias pueden cambiar. “El monto es mucho más alto, y será necesario intentar colocar bonos en el mercado internacional, pues el mercado local puede que no tenga la capacidad suficiente para financiar completamente lo requerido”, añadió.
Las implicancias de generar divisas
Artana también enfatizó que, cuando un país carece de acceso a los mercados internacionales, la atención se concentra en su capacidad de generar dólares. Esto, a menudo, se determina por la capacidad del país para generar divisas. A lo largo del tiempo, pueden presentarse factores que favorezcan la situación, como un aumento en las exportaciones energéticas o el desarrollo del sector minero.
“Si se alcanza una cosecha aceptable y los precios internacionales se mantienen estables —incluso teniendo en cuenta conflictos como la guerra—, se puede reducir la incertidumbre sobre la posibilidad de que Argentina obtenga un superávit comercial significativo”, comentó.
Decisiones resilientes en respuesta a la crisis
Frente a este escenario, Artana subrayó la necesidad de mantener alternativas sostenibles. “Es comprensible que el Gobierno quiera evitar endeudarse a tasas altas en dólares para evitar críticas, incluso de aquellos que suelen cuestionar ciertas decisiones”. Recientemente, el Gobierno logró colocar un bono de 250 millones de dólares con una tasa inferior al 6%, lo que sorprendió a muchos por las condiciones obtenidas.
El economista añadió que el plan gubernamental de “sacar dólares del colchón” busca estimular la actividad, en un contexto de dolarización creciente entre los privados. “La preocupación de la gente respecto a tener su dinero en el banco por la posibilidad de que se manoteen los depósitos parece lejana. No considero que esto sea una inversión de alto riesgo, ya que no veo posibilidades de que haya un default”, concluyó.
Finalmente, enfatizó que “la decisión depende del apetito por riesgo y de dónde cada individuo se sienta más seguro. Hay quienes prefieren mantener el dinero en casa, aunque esto tiene sus propios riesgos, como el robo”. Cada persona debe evaluar su situación individualmente, ya que no existe una solución única; aquellos que se sienten cómodos manteniendo su dinero «debajo del colchón» no serán convencidos de depositarlo en el banco.











