Investigación del Ministerio Público Federal
Este jueves, la Fiscalía de Brasil anunció la apertura de una investigación formal sobre posibles «torturas» y «tratos inhumanos» que habrían sufrido varios participantes del reality show Gran Hermano, uno de los programas de televisión más populares del país. Esta diligencia se origina a partir de «relatos de episodios convulsivos» de un concursante, ocurridos durante una prueba de resistencia de la actual temporada, según informó el Ministerio Público Federal (MPF).
Prácticas denunciadas
El proceso se titula «posibles prácticas de tortura y tratos inhumanos o degradantes». Otro aspecto mencionado por el MPF son las sanciones impuestas a los participantes, específicamente el denominado «cuarto blanco». Este espacio se describe como un lugar con un «pedestal de diámetro ínfimo» donde los concursantes son recluidos durante extensos periodos de tiempo.
Según una carta enviada al MPF por la Comisión Especial sobre Muertos y Desaparecidos Políticos, esta práctica recuerda los métodos de tortura utilizados durante la última dictadura militar de Brasil, que tuvo lugar entre 1964 y 1985. Además, dicha comisión afirmó que, a principios de año, una concursante de Gran Hermano se desmayó tras haber pasado más de 100 horas encerrada en una habitación.
Declaraciones del procurador y respuesta de la producción
En relación con el asunto, Julio Araujo, el procurador que supervisa el caso, afirmó que «las condiciones impuestas por la producción exponen la salud de los involucrados a riesgos innecesarios». Por su parte, la emisora responsable del programa, en un comunicado dirigido al MPF, aseguró que las grabaciones cuentan con «acompañamiento psicológico y psiquiátrico permanente», y que el concursante que sufrió convulsiones fue trasladado a un centro médico en dos ocasiones.
A pesar de estas aclaraciones, el MPF subrayó que «la normalización del sufrimiento ajeno como forma de espectáculo es incompatible con los objetivos fundamentales de la República».











