Descubrimiento valioso de bocetos originales
El reciente hallazgo de los bocetos originales que inspiraron la famosa escultura del toro del Bullring en Birmingham ha despertado un renovado interés por el legado del escultor Laurence Broderick, quien falleció en 2024. Este portafolio está compuesto por 14 dibujos datados en julio de 2001 y 34 fotografías inéditas de la maqueta, que permanecieron ocultos hasta después de su muerte.
Un comprador anónimo, ubicado en el Reino Unido, adquirió el lote en una subasta organizada por Batemans Auctioneers por £2.600 (aproximadamente USD 3.477), aunque este monto no incluye las comisiones de la casa de subastas, según informó la BBC. Este descubrimiento se produjo durante una valuación en la residencia de Broderick, cuando el tasador Stephen Drake encontró la carpeta oculta bajo una cama. Drake comentó a los medios locales que, después de 27 años de experiencia en el área, este hallazgo fue «un momento fantástico».
El proceso creativo del toro de Birmingham
En el portafolio se incluyen los primeros trazos con los que Broderick conceptualizó la escultura, así como imágenes que documentan el trabajo realizado en la maqueta. Para los especialistas y la familia del artista, estos materiales son considerados «irremplazables», ya que permiten reconstruir el desarrollo de una de las obras más emblemáticas del arte público británico.
Drake subrayó la importancia de conservar estos bocetos, pues son clave para entender el proceso mediante el cual el escultor creó una figura que con el tiempo se ha convertido en un símbolo de la ciudad. Según sus declaraciones a Express & Star, «existen fotografías en el portafolio que muestran al artista esculpiendo la maqueta, que sirvió como modelo previo a la obra final».
La escultura como símbolo del orgullo local
Conocida oficialmente como El Guardián, la escultura de bronce fue instalada en 2003 en la entrada principal del renovado centro comercial Bullring. Con más de cuatro metros de altura y un peso de seis toneladas, la obra se ha convertido rápidamente en un hito de Birmingham y un punto de encuentro habitual para residentes y turistas. Además de embellecer el espacio urbano, El Guardián ha llegado a ser central en la identidad cultural de la ciudad, concebiéndose por Broderick como un símbolo de bienvenida y fuerza.
El escultor, quien falleció a los 88 años, afirmó que la figura debía evocar «orgullo local» y actuar como un emblema para quienes visitan Birmingham. La relevancia de la escultura se evidenció también en los homenajes realizados tras la muerte de Broderick, donde la comunidad artística y los ciudadanos destacaron el impacto del toro en la transformación del paisaje urbano y su papel como un referente del arte público en el Reino Unido.
Implicaciones de la subasta en el legado artístico
Esta subasta no solo despertó el interés de coleccionistas; también reactivó el debate sobre la importancia de preservar el proceso creativo que subyace a obras emblemáticas. Stephen Drake, quien realizó la valoración y venta, expresó que «estas imágenes son únicas», ya que representan los primeros bocetos de Broderick antes de que se inaugurara la estatua. Para la familia del escultor, esta venta es una oportunidad de compartir el legado de Broderick con el público y asegurar que su contribución al arte urbano de la ciudad continúe viva.
El portafolio también incluye fotografías inéditas de Broderick trabajando en los campos de Cambridgeshire, donde estudió el movimiento de los toros antes de plasmar sus ideas en el papel.
Un ícono perdurable en Birmingham
La fama del toro del Bullring es indiscutible; tanto turistas como residentes lo han convertido en un símbolo y causa de orgullo para Birmingham. Más de dos décadas después de su instalación, la escultura sigue siendo parte de celebraciones, protestas y expresiones artísticas. El hallazgo y la posterior subasta de los bocetos originales reafirman el interés en la historia de esta obra y en la visión de su creador. El director de Batemans Auctioneers resaltó que «no se trata solo de una pieza de arte, sino de una parte viva de la historia de la ciudad».
Con la reciente adquisición del portafolio por parte de un comprador anónimo, se cierra, al menos en parte, el círculo iniciado por Broderick con sus primeros trazos, lo que permite que el legado del escultor encuentre nuevas vías de preservación y difusión en el futuro.











