Impacto de la guerra en Medio Oriente
El conflicto bélico en Medio Oriente, junto con el aumento en los precios de la energía, comienza a influir en las proyecciones macroeconómicas a nivel global. Según un informe de Goldman Sachs, el incremento en los precios del petróleo y del gas, consecuencia de la confrontación en Irán, podría reducir el crecimiento del PBI mundial en aproximadamente 0,3% para el próximo año y elevar la inflación global en entre 0,5 y 0,6 puntos porcentuales.
Revisión de proyecciones económicas
El análisis, divulgado el pasado domingo por los economistas Joseph Briggs y Megan Peters, establece que las nuevas previsiones sobre los precios de la energía se han ajustado al alza desde que estalló el conflicto y surgieron tensiones en el estrecho de Ormuz, vital para el comercio energético mundial.
Goldman Sachs, basándose en sus hallazgos, ha revisado hacia abajo sus pronósticos sobre la economía internacional. Ahora estima que el crecimiento global se situará en 2,6%, en comparación con el 2,9% calculado antes del inicio de la guerra. Al mismo tiempo, se prevé que la inflación global alcanzará aproximadamente el 2,9%, una cifra que supera el 2,3% previamente estipulado.
Ajustes en las previsiones para Estados Unidos
La entidad bancaria también había modificado sus proyecciones para Estados Unidos la semana pasada. En ese informe, los economistas Manuel Abecasis y David Mericle indicaron que el principal impacto del conflicto en la economía estadounidense será la subida en los precios del petróleo.
Se estima que el crecimiento interanual del PBI estadounidense en el cuarto trimestre podría estar alrededor de 2,2%, una disminución de tres décimas respecto a lo que se proyectaba anteriormente. Para el total del año, el crecimiento se prevé en un 2,6%.
Además, la inflación reflejada por el índice PCE, el preferido por la Reserva Federal, podría alcanzar un 2,9% interanual en diciembre.
Perspectivas en el mercado energético
En el ámbito energético, el equipo de materias primas de Goldman Sachs también ha elevado sus estimaciones sobre el petróleo. Se anticipa que el precio del crudo Brent podría promediar cerca de u$s98 por barril entre marzo y abril, representando un incremento del 40% respecto al promedio de 2025.
Si se intensifican las tensiones geopolíticas, los pronósticos sugieren que los precios podrían llegar a u$s110 o incluso u$s145 por barril si se produjeran interrupciones prolongadas en el suministro a través del estrecho de Ormuz.
Desafíos y riesgos en la economía global
No obstante, el banco considera que el efecto macroeconómico de este conflicto podría ser más limitado comparado con lo visto tras la pandemia. A diferencia de ese periodo, donde las disrupciones globales afectaron varios sectores, el actual choque está más concentrado en el ámbito energético.
Según Goldman Sachs, el comercio no energético con los países del Golfo representa apenas el 1% del comercio mundial, lo que minimiza el riesgo de interrupciones extensivas en la producción o comercio internacional. Sin embargo, el desafío principal seguirá siendo el aumento en los costos de energía y sus consecuencias sobre la inflación. Esto podría forzar a los bancos centrales a adoptar una postura más cautelosa en sus políticas monetarias.
En este contexto, el banco advierte que la creciente expectativa inflacionaria ya se está reflejando en los mercados financieros, con un aumento en las proyecciones de tasas de interés hacia finales de 2026 en varias economías avanzadas, incluyendo Estados Unidos, la eurozona y el Reino Unido.










