Paralelismos dolorosos
Ramón Dupuy, abuelo de Lucio, el niño cuyo asesinato conmocionó a La Pampa en 2021, ha alzado su voz nuevamente tras el fallecimiento de Ángel, otro menor en Comodoro Rivadavia. En sus declaraciones, trazó un crudo paralelismo entre ambos sucesos, señalando: «A mi nieto lo mataron igual», con una profunda emoción al recordar la tragedia que aún persiste en su familia.
Reflexiones sobre la tragedia
Dupuy se enteró de este nuevo caso durante la madrugada del domingo y desde entonces ha estado intentando entender lo ocurrido. Comentó: «Esto atraviesa todo, es algo ilógico, totalmente evitable» y enfatizó que el evento revive una herida que, a pesar del paso del tiempo, sigue abierta.
El impacto emocional que ha generado este suceso en él es considerable. Al ver las imágenes del niño fallecido, las memorias de su nieto regresaron con fuerza: «Es desgarrador, es revivir algo que nos pasó. Si bien ya pasaron cuatro años, para nosotros fue anoche y no lo podemos superar», expresó.
Cuestionamientos al sistema de protección infantil
Durante una reciente entrevista, Dupuy criticó duramente la actuación de la Justicia y de las instituciones encargadas de la protección infantil. «Es una negligencia judicial y de los organismos de niñez», manifestó sin rodeos.
El abuelo destacó uno de los errores más graves en estos casos: la falta de atención a las voces de los niños que manifiestan miedo o rechazo. «Los niños no mienten. No son berrinches, es la verdad de un menor», subrayó en relación con un video donde se vio al niño expresando su negativa a ir con su madre.
Críticas a la revinculación familiar
Asimismo, Dupuy se refirió a la forma en que se gestionan las revinculaciones familiares, sugiriendo que estas deberían ser siempre asistidas y contar con un seguimiento continuo, especialmente en situaciones con antecedentes de maltrato. «Cuando se da la tenencia compartida, primero tiene que ser asistida y después hacer un seguimiento total», explicó.
También hizo hincapié en que los controles formales a menudo no reflejan la verdadera situación. «No podés avisar por teléfono que vas a ir. Tenés que presentarte sin previo aviso y ver en qué condiciones vive esa criatura», sostuvo, abriendo un debate sobre la efectividad de estas prácticas.
La incomprensión frente a la realidad
A lo largo de su intervención, Dupuy reiteró una idea que destila su testimonio: la incomprensión ante lo acontecido. «No me entra en la cabeza cómo no pueden escuchar a los niños», declaró.
Por último, realizó otra comparación con el asesinato de su nieto: «Lucio no tuvo la oportunidad de decir que no quería ir. A este nene se lo escuchó y, aun así, no se actuó», enfatizó, dejando al descubierto las fallas en el sistema de protección infantil.











