Una casa en condiciones deplorables
La vivienda ubicada cerca de la calle 810, en la zona de Quintas de Comodoro Rivadavia, presenta un panorama desolador. Su dirección es imprecisa y se accede solo a través de calles de tierra que desembocan al pie de cerros. Por el trayecto, se observan casas de chapa arruinadas, basura esparcida y perros que acompañan a los visitantes en un camino impregnado de abandono.
La dura realidad de Ángel y su familia
En el fondo de un terreno, detrás de otras construcciones, se encontraba la casa donde vivía Ángel Nicolás López, un niño de 4 años, junto a su mamá Mariela Altamirano, su padrastro Maicol González y la bebé de la pareja. Un vecino del lugar, Eusebio Gauta, quien alquila a Mariela desde hace un año, comentó: Vino una asistente social a ver el lugar. Él mismo describe que la casa es pequeña, apenas mide dos por tres metros, un solo ambiente donde deben habitar cuatro personas, lo que contrasta con las afirmaciones de un equipo interdisciplinario sobre las condiciones habitacionales del niño.
- La casa carece de privacidad, con un espacio tan reducido que obliga a todos a compartir la misma área de descanso.
- Según Mariela, un informe de la psicóloga Jenifer Leiva aseguraba que el niño vivía en adecuadas condiciones y que tenía su propia habitación, lo cual fue una falsa representación de la realidad.
Condiciones precarias y discusiones constantes
El vecino Eusebio también mencionó un pozo en la entrada de la casa que Ángel utilizaba para quemar basura. Un vídeo que se volvió viral muestra al padre biológico de Ángel, Luis López, recorriendo la vivienda y comentando sobre las condiciones deplorables en las que el niño vivía, señalando la presencia de goteras y la falta de higiene.
Escuchando las quejas y peleas de la pareja, Eusebio compartió su desconsuelo por la situación trágica del niño: Soy humilde, pero nunca pensé que le iba a pasar eso a la criatura. Al parecer, el niño había sido víctima de una serie de problemas familiares que culminaron en una tragedia.
Un triste desenlace
En la jornada de Pascuas, el niño sufrió una descompensación. Eusebio relató que escuchó gritos, pero ningún vecino se atrevió a auxiliar. Tras informar que el pequeño no se levantó de la cama, Mariela comentó que llegó una ambulancia y la policía intentó reanimar a Ángel. Eusebio consoló a la madre en su dolor, pero mencionó que ahora están preocupados por posibles represalias, ya que abandonaron la vivienda después del incidente. Otro vecino de la zona, quien prefirió permanecer en el anonimato, recordó haber visto a Ángel momentos antes, describiéndolo como un niño activo.
La precariedad de su hogar y la angustia por la pérdida están generando una oleada de indignación en toda la comunidad.











