Hallazgo inquietante en la escuela Nº 1.210 «Luis Rullan»
El inicio de semana se tornó caótico en la escuela Nº 1.210 “Luis Rullan” ubicada en el sector norte de Rosario. Este lunes por la mañana, los trabajadores del establecimiento educativo se encontraron con un supuesto artefacto explosivo y una nota con un mensaje vinculado al narcotráfico, dirigida a dos individuos acusados de operar en el tráfico de drogas en el barrio Parque Casas y El Churrasco, áreas circundantes a la escuela.
Acciones policiales y suspensión de clases
El descubrimiento ocurrió poco después de las 7 de la mañana en las instalaciones, localizadas entre Pasaje San Telmo y Calle 1.350. A raíz de este hallazgo, se activó un protocolo de seguridad que incluyó la presencia de policías y efectivos de Gendarmería Nacional, quienes acordonaron la escena en espera de la brigada de Explosivos de la Unidad Regional II. En consecuencia, se suspendieron las clases del turno matutino.
Detalles del artefacto y la nota
De acuerdo con información proporcionada por el Ministerio de Seguridad de Santa Fe, el artefacto en cuestión resultó ser un encendedor catalítico conformado en forma de granada. Junto a él se halló una nota que contenía amenazas dirigidas a Marcelo “Frentudo” Fernández y Axel “Gordo” González, individuos detenidos por narcotráfico en el norte de Rosario.
Antecedentes judiciales de los implicados
Axel González, primo de Fernández, fue arrestado la semana pasada en Villa Mugueta. Desde 2024, había estado evadiendo la justicia, pero fue ubicado por la Policía de Investigaciones en un gimnasio donde trabajaba como preparador físico. Pese a presentar un documento de identidad falso, fue detenido. Según las investigaciones, era responsable de la gestión de dinero proveniente de operaciones ilícitas y del control de mano de obra para acceder a territorios de venta de drogas.
Por su parte, “Frentudo” fue arrestado a finales de 2024. En su audiencia imputativa, el fiscal Pablo Socca le reclamó por su involucramiento en el tráfico de drogas, particularmente en el cruce de Freyre y Cavia. Socca destacó ante el juez Gonzalo Fernández Bussy que la organización supuestamente contaba con la colaboración de policías corruptos que les informaban de antemano sobre los operativos judiciales.
Operativos y el uso de códigos en las comunicaciones
El fiscal Socca mencionó una serie de allanamientos realizados el 28 de noviembre de 2024, donde muchos de los involucrados parecían haber recibido avisos sobre la intervención policial, lo que permitió que algunos escaparan, mientras que otros, por coincidencia, se encontraban dormidos y sin teléfonos móviles. Ante los indicios de alerta, se llevaron a cabo nuevos allanamientos el 3 de diciembre de 2024, donde se confiscó una variedad de objetos, vehículos y teléfonos móviles.
Durante la audiencia, también se presentaron conversaciones por WhatsApp entre Fernández y su pareja Suyai Rodríguez, en las que discutían la inminencia de los allanamientos y tomaban precauciones para no dejar drogas en los puntos de venta. En un mensaje, Suyai le comentó a su pareja: «Dicen que hoy, agua. Ya saco todo y mando a guardar». El fiscal explicó que «agua» era el término que usaban para referirse a la llegada de un operativo policial.











