Reacción a una broma malinterpretada
El presentador Jimmy Kimmel se defendió el lunes tras la polémica generada por su comentario sobre la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, asegurando que su broma había sido malinterpretada y que no constituía en absoluto una «incitación al asesinato». Durante el monólogo de inicio de su programa «Jimmy Kimmel Live!», Kimmel se refirió a sus declaraciones realizadas en un segmento paródico sobre la cena de corresponsales de la Casa Blanca, donde hizo alusión a que Melania tenía «un brillo como el de una viuda expectante», explicando que este comentario se refería a la diferencia de edad entre ella y el presidente Donald Trump. «Fue una broma muy ligera sobre el hecho de que él tiene casi 80 años y ella es más joven que yo», precisó Kimmel.
Demandas de despido por parte de Trump
En respuesta a las declaraciones de Kimmel, Donald Trump pidió de manera vehemente que ABC y su empresa matriz, Walt Disney, despidieran inmediatamente al presentador, alineándose con las críticas de su esposa hacia Kimmel por los mismos comentarios, citando la inminente preocupación tras un tiroteo sucedió cerca del evento que congregaba a periodistas y políticos.
«La broma de Kimmel va mucho más allá de lo aceptable», sostuvo Trump, quien ha instado en precedentes ocasiones a las cadenas de televisión a retirar programas que le resultan ofensivos, sugiriendo a los reguladores que revoquen las licencias de aquellos medios que lo critican. A pesar de la presión, los expertos aclaran que las cadenas tienen derechos garantizados por la Primera Enmienda que les permiten hacer sátira, incluso en casos que pueden considerarse de mal gusto.
Menciones de Melania Trump
Por su parte, Melania Trump catalogó los comentarios de Kimmel como «corrosivos» y una señal de la enfermedad política que atraviesa el país. Kimmel, en cambio, se mostró de acuerdo en que «la retórica de odio y violencia es algo que debemos rechazar», y sugirió que un diálogo con su esposo podría ser un paso positivo para abordar el problema.
Además, Kimmel mostró su solidaridad con Melania Trump y con todos los asistentes al evento, resaltando que la tragedia ocurrió pocos días después de su broma, pero enfatizando que esta última no tuvo relación con el incidente. Los Trump dejaron la cena abruptamente tras el tiroteo en el vestíbulo del Washington Hilton, donde un sospechoso, Cole Allen, irrumpió en un control de seguridad y abrió fuego contra agentes del Servicio Secreto, hiriendo a uno de ellos antes de ser reducido y detenido.











