Longevidad: un estudio sobre los secretos para vivir más
El interés por la longevidad ha captado la atención tanto de científicos como de la sociedad en general, quienes aspiran a descubrir los secretos de una vida larga y saludable. Un reciente estudio realizado por científicos australianos podría tener algunas respuestas. Según los especialistas, la aspiración de superar los 100 años es fruto de décadas de investigación, y actualmente no solo se vive más, sino que también se aprende a vivir mejor.
Cambio de hábitos para una vida prolongada
En este contexto renovador, surge la oportunidad de revaluar varios hábitos cotidianos y adoptar un estilo de vida más saludable, sostenible y de mayor duración. El equipo de investigación, encabezado por Zhaoli Dai-Keller, epidemióloga nutricional y profesora en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Sídney, junto con la Facultad de Salud de la Población de la UNSW, identificó cuatro hábitos esenciales que podrían facilitar alcanzar los 100 años.
- Dieta equilibrada y control de sal: Las personas centenarias mantuvieron una alimentación variada y equilibrada a lo largo de su vida, consumiendo entre el 57 % y el 65 % de su energía a partir de carbohidratos, 12 % y 32 % de proteínas y 27 % y 31 % de grasas. Su dieta incluía arroz, trigo, frutas, verduras, aves, pescado y legumbres, con un consumo moderado de carne roja. Este patrón ayuda a disminuir el riesgo de deterioro físico. Además, el consumo diario de sal era inferior a 2 gramos, siguiendo las pautas de la Organización Mundial de la Salud.
- Uso moderado de medicamentos: El estudio reveló que aquellos que consumían hasta 4,6 medicamentos al día alcanzaron una mayor longevidad, a pesar de presentar enfermedades crónicas más en la vejez, siendo estos tratamientos principalmente para la presión arterial y enfermedades cardíacas.
- Calidad del sueño: Los expertos enfatizan que la falta de sueño impacta negativamente en la salud, mientras que un sueño adecuado puede prolongar la vida. El 68 % de los centenarios se mostraron satisfechos con la calidad de su sueño, recomendándose dormir entre 7 y 8 horas cada noche.
- Entorno de vida: El ambiente en el que residen las personas también juega un papel fundamental. El estudio indica que más del 75 % de los centenarios vive en zonas rurales, sugiriendo que la conexión con la naturaleza está ligada al bienestar y la longevidad.
Además de estos cuatro hábitos fundamentales, los investigadores señalan que no fumar, moderar el consumo de alcohol, mantener una rutina de ejercicio y disfrutar de una vida social activa son aspectos que pueden fomentar una existencia más prolongada.











