Investigación sobre el crimen de Diego Fernández Lima
En el transcurso de la audiencia del caso relacionado con el crimen de Diego Fernández Lima, uno de los mejores amigos de Cristian Graf se vio involucrado en una polémica declaración. Carlos Elizari, apodado «Pantera», reveló que había grabado la audiencia, algo que sorprendió al secretario de la fiscalía.
Gravación inesperada y testimonios erráticos
Elizari, de 59 años, mantuvo una relación de amistad con Graf desde sus días en los scouts en la década de 1980. Durante la audiencia, se le solicitó que entregara su teléfono para verificar chats entre él y Graf, quien había estado presente en su casa en agosto de 2025, tras la difusión de la noticia sobre los restos humanos encontrados en el jardín de la propiedad de Avenida Congreso 3742.
Estos restos pertenecían a Fernández Lima, compañero de Graf en el ENET 36. Elizari, reconocido por su pasión por la frecuencia policial y su costumbre de instalar micrófonos en las casas de amigos, fue elogiado por su carácter intrigante, aunque su intento de grabar su propio testimonio fue considerado inusual e incluso podría ser ilegal.
Inconsistencias en la declaración de otros testigos
No fue el único testimonio desconcertante de la jornada, ya que Miguel Riños también aportó su versión. A pesar de comenzar con una extensa descripción de los scouts, insistió en no haber hablado con Graf acerca del caso, pero finalmente admitió que fue convocado a la casa de su amigo después de que se conoció la situación.
- Los testimonios se desarrollaron desde las 10 de la mañana hasta la tarde.
- La declaración de Riños incluyó frases como «no sé quién es Cristian» y «esto sacudió la imagen que tenía de él».
Implicaciones sobre el futuro de la investigación
Riños reveló haber tenido una «sospecha» respecto a cómo se había generado el escándalo de los restos encontrados, sugiriendo que los dueños de la obra colindante podrían haber manipulado la situación para aumentar el valor de los departamentos, dado que se conocía que Gustavo Cerati había residido en la zona.
La investigación parece haber cobrado impulso tras la revisión del jardín de la casa de Graf por parte de la Gendarmería. Los testimonios de los scouts, en un ambiente de reserva en la causa, se reflejan en una serie de declaraciones complejas y poco claras sobre la relación de Graf con la situación actual. En particular, el descubrimiento de los restos el 20 de mayo de 2025 disparó la actividad en los grupos de WhatsApp de los scouts, quienes comenzaron a debatir el tema sin comprender que Graf también era parte de ellos.
Graf se defendió de las acusaciones, alegando que todo lo dicho es falso, pero muchos de sus ex compañeros manifiestan su incredulidad ante sus argumentos, lo que ha sembrado desconfianza en medio de los viejos lazos de hermandad.











