Un homenaje especial para Tincho
Haydeé Pellerucci, una abuela de 92 años, se ha convertido en un fenómeno viral tras publicar un profundo aviso fúnebre en recuerdo de su nieto Tincho, quien falleció en 2005. Esta mujer, que vive de forma independiente y activa en Mataderos, se ha ganado un lugar especial en el corazón de sus compañeras del club de jubiladas, donde es admirada por su energía y fortaleza.
Reflexiones de una vida llena de amor
Con un bastón que parece un mero accesorio, Haydeé irradia paz y energía. “No entiendo por qué alguien como yo, a más de noventa, puede ser interesante para una nota”, admitió, un poco desconcertada. El 24 de abril, se tomó dos colectivos para llegar a la receptoría de Clarín y, el 25, publicó un conmovedor obituario que inició con unas sentidas palabras hacia Tincho: “Cada una de estas cartas que te hago van al cielo, y te las hago esperanzada en poder llevártelas yo y poder darte ese abrazo que tengo guardado hace 21 años”.
Un dolor profundo marcado por la tragedia
En su emotivo mensaje, Haydeé expresa su angustia y dolor, lamentando no haber detectado lo que sucedía en la mente de su querido nieto. Tincho, quien tenía solo 14 años, se había quitado la vida, y su abuela reflexiona sobre la crueldad del bullying que sufría en la escuela. “Pobrecito, qué crueldad”, dice Haydeé, visiblemente afectada.
Un legado de amor y recuerdos
A pesar del dolor, Haydeé mantiene viva la memoria de su nieto. Ella tiene un cuaderno donde recopila cartas, fotos y recortes de los avisos fúnebres que ha publicado a lo largo de los años. “Voy dos veces al año a Villa Luro para recordarlo, en los meses de abril y diciembre”, menciona con ternura. En su cuaderno, también comparte sus pensamientos sobre Tincho, lo que representa un proceso terapéutico para ella.
Fe y esperanza en la conexión espiritual
Haydeé también revela que durante mucho tiempo estuvo enojada con Dios por haberle quitado a su nieto. Sin embargo, siente que lo tiene cerca: “En casa lo siento cerca, percibo sus señales todos los días. Este cuaderno está lleno de cartas y frases para mi nietito”, explica, con la voz entrecortada. La abuela no esperaba la gran repercusión de su aviso, mostrando una verdadera humildad ante su situación.
La lucha contra el bullying y el recuerdo de un joven especial
Mientras comparte más recuerdos, Haydeé recuerda detalles sobre la relación que había con Tincho. “Era un chico bueno, cariñoso y trabajador. Me duele no haber podido ayudarlo en sus momentos difíciles”, manifiesta triste. Reconociendo su fuerte conexión, asegura que no puede creer lo que sucedió: “Cada vez que escribo en el cuaderno lloro”. Finalmente, la abuela, a pesar de la tragedia, continúa viviendo con vigor y alegría, esperando con ansias el día en que pueda reunirse nuevamente con su amado nieto en el cielo. “A veces le pido a Dios que me ayude y me lleve a tener ese ansiado reencuentro”, concluye con una esperanza renovada.











