Demandas de investigación por la muerte de Érica Valdez
La trágica muerte de Érica Valdez, oficial de la Policía Bonaerense en Berisso, ha suscitado numerosas inquietudes y reclamos por parte de sus familiares, quienes rechazan la narrativa oficial que atribuye el suceso a un suicidio. El incidente ocurrió el 9 de abril en un puesto de vigilancia cercano a la destilería de YPF, ubicado en la intersección de la avenida 60 y 128.
A más de un mes de la deceso de Valdez, que inicialmente fue clasificado como suicidio, sus seres queridos piden que se contemple la posibilidad de un homicidio, reclamando un cambio en la carátula de la causa y señalando diversas inconsistencias en la gestión del caso.
Detalles del incidente
De acuerdo con informes, Érica Valdez, de 34 años, recibió un disparo durante su turno de servicio. Fue trasladada con vida al Hospital Larrain, donde se le realizó una operación de urgencia, aunque falleció poco después. La investigación juridical comenzó enfocándose en la hipótesis de un suicidio, aunque la familia de la oficial manifiesta serias dudas al respecto.
Según el hermano de Érica, ella habría declarado: “me dispararon”, momento que fue presenciado por una ciclista que se encontraba pasando en ese momento. Esta declaración se considera esencial y contradice la versión oficial, reforzando así la solicitud para que la justicia modifique la clasificación de la causa.
Inconsistencias en la investigación
Los familiares de Valdez han utilizado las redes sociales para rechazar la idea de que se tratara de un suicidio, y han señalado diversas inconsistencias que, según ellos, no concuerdan con la investigación. Uno de los aspectos más confusos es la aparición de una carta que, supuestamente, Érica habría escrito. El hermano de Valdez mencionó que una fotografía de esta carta comenzó a circular entre miembros de la policía antes de que el lugar fuese sellado para las pericias.
- “¿Cómo es posible que ya tuvieran una foto de la carta si nadie debería haber accedido a la escena?”
Además, los allegados afirmaron que la primera persona en llegar para socorrer a Érica no observó ninguna carta en el lugar. La carta, según indican, apareció posteriormente, debajo de una campera sobre la mesa, lo que ha llevado a la familia a sospechar que pudo haber sido colocada allí después de los hechos. Esto demuestra, a su juicio, fallas en la preservación de la escena del crimen y en la recolección de evidencias.
Demandas de justicia y próxima investigación
En su denuncia, los familiares también mencionaron anomalías en el puesto policial y especularon que el área podría haber estado desprotegida al momento del incidente. Asimismo, denuncian demoras en las pericias cruciales para el caso, ya que, según los informes, la prueba de pólvora tiene como fecha de análisis junio, casi dos meses después de la muerte, mientras que la evaluación de los teléfonos incautados está programada para noviembre.
Los allegados enfatizaron que la causa “no debe ser tratada como suicidio” y pidieron que se esclarezcan completamente las circunstancias en las que Valdez falleció. Mientras tanto, la investigación se centra en las pericias forenses, los análisis balísticos y la revisión de las cámaras de seguridad del municipio y de la planta de YPF.
La familia de la oficial ha llevado a cabo marchas en Berisso para exigir justicia, recibiendo el apoyo de representantes sindicales y grupos sociales. “Con un dolor inmenso les comento que estamos comenzando a hacer ruido para que la gente se entere de que le quitaron la vida a la persona equivocada. Su familia no se quedará quieta hasta que el culpable enfrente las consecuencias de lo que hizo”, declararon los familiares.











