Un episodio tenso en Miami
Durante la victoria de Inter Miami por 2-0 ante Portland Timbers, Lionel Messi vivió un momento de intensa tensión con los aficionados del equipo. El capitán argentino se mostró visiblemente molesto tras escuchar un cántico inesperado proveniente de las gradas del Miami Freedom Park, en una noche que, a priori, parecía tranquila para el elenco.
Un cántico controvertido
El incidente tuvo lugar en los minutos finales del partido, cuando desde uno de los sectores comenzó a resonar una canción adaptada de un clásico del fútbol argentino, que suele asociarse a situaciones de crisis deportiva. Los aficionados corearon: “Jugadores, respeten a la hinchada, saluden a la gente, que nunca pide nada”, modificando la letra original, que es mucho más provocativa y negativa.
- El cántico se escuchó en un contexto de victoria, lo que resultó sorprendente para muchos.
- Inter Miami se mantenía como segundo en la Conferencia Este de la MLS 2026 tras una sólida actuación.
La reacción de Messi y De Paul
La reacción de Messi fue inmediata y visible, mostrando gestos de incomodidad y haciendo un clásico gesto de desprecio con su mano mientras se desplazaba cerca del centro del campo, lo cual se volvió viral en las redes sociales.
Aún después del pitido final, la tensión persistió. Messi dejó el terreno de juego sin acercarse a los hinchas, algo que previamente ya había sucedido tras la derrota en el clásico frente a Orlando City.
Por su parte, Rodrigo De Paul también expresó su descontento ante el cántico. Antes de realizar un tiro de esquina junto a Messi, el mediocampista movió sus brazos de manera ostentosa y señaló la estrella en el escudo del club, símbolo del título conseguido la temporada anterior. Con este gesto, pareció hacer un llamado a la afición para que reconocieran el esfuerzo del equipo.
Contexto del malestar de los hinchas
El descontento de los aficionados se originó en el partido previo, donde Inter Miami sufrió una dolorosa derrota 4-3 frente a Orlando City, a pesar de haber tenido una ventaja de tres goles. Después de esta caída, muchos aficionados expresaron su frustración por la falta de saludos a las tribunas por parte de los jugadores. Este reclamo resurgió ahora a través del cántico que provocó la reacción tanto de Messi como de De Paul.
Aunque el equipo se encuentra en un buen momento deportivo, este episodio ha revelado que la relación entre ciertas figuras del plantel y algunos sectores de la afición se encuentra tensa.











