Detalles del nuevo salón de baile de la Casa Blanca
Este martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó información inédita sobre el nuevo salón de baile tipo búnker que se está construyendo en la Casa Blanca. Esta megaestructura, que contará con seis niveles subterráneos, integrará un hospital militar y una base para drones en su parte superior. Trump aprovechó la ocasión para instar a los legisladores a aprobar 1.000 millones de dólares en mejoras de seguridad para el complejo, enfatizando la necesidad de este presupuesto para proteger la residencia presidencial.
A pesar de sus esfuerzos, algunos legisladores demócratas y miembros del partido republicano han expresado su oposición a esta asignación, considerándola excesiva, especialmente en un contexto de creciente inflación y las dificultades económicas derivadas de la tensión actual con Irán.
Una construcción monumental
Con el aplomo de un experimentado desarrollador inmobiliario, Trump describió una construcción que superará en tamaño a la tradicional Casa Blanca. El presidente argumentó que este salón es esencial para acoger recepciones de hasta mil personas y citó una experiencia personal en una gala en Washington para alentar la urgencia por un espacio seguro y moderno destinado a grandes eventos.
En el pasado mes de octubre, comenzó la demolición de una sección del Ala Oeste de la Casa Blanca, marcando el inicio de este ambicioso proyecto. Durante su intervención, Trump proporcionó detalles sobre la seguridad del nuevo salón, destacando que su techo está reforzado para resistir impactos directos. Afirmó que una nueva cerca de titanio rodeará el perímetro, asegurando que «una excavadora no podría derribarla» y mencionó que la cubierta superior será fabricada con un «acero impenetrable».
Funciones y capacidades del nuevo espacio
El edificio contará además con un complejo subterráneo que incluye dos niveles que ya están siendo excavados. Aunque Trump no especificó las áreas de investigación que albergará el hospital militar, se reconoció que será un centro multifuncional. Por su parte, el personal de la Casa Blanca se abstuvo de ofrecer detalles adicionales sobre el desarrollo del proyecto.
En otro aspecto, Trump defendió el diseño de la azotea, diciendo que está «preparada para un número ilimitado de drones». Reiteró que «todo el techo está construido para uso militar» y que la estructura tiene la capacidad de operar con drones de manera eficiente, afirmando que tiene un blindaje tan avanzado que «no solo es a prueba de drones, sino que si un dron lo golpea, rebota y no sufre ningún impacto». Esto la establece como una pieza crucial de seguridad nacional al ser diseñada como un «puerto para drones que protegería todo Washington«.
Finalmente, se detalló que los ventanales del salón de eventos tendrán un grosor de cuatro pulgadas y estarán fabricados con un cristal de tecnología avanzada, garantizando una visibilidad excepcional, como si «no existiera».











