Condena judicial para Air France y Airbus
Este jueves, la Justicia francesa ha declarado culpables a Air France y a Airbus por homicidios involuntarios en relación al trágico accidente que ocurrió hace 17 años en el océano Atlántico, donde perdieron la vida 228 personas. El tribunal de apelación de París revocó así la decisión anterior de un tribunal de primera instancia, que había absolvido a ambas compañías en 2023.
Reacciones tras la absolución inicial
La absolución de Airbus, fabricante del avión, y de Air France, la aerolínea que operaba el vuelo, había generado gran indignación entre los familiares de las víctimas. Esto condujo a la fiscalía a apelar la decisión, lo que resultó en la nueva sentencia que las considera «únicas responsables» de esta tragedia, imponiéndoles una multa de 225.000 euros (aproximadamente 260.000 dólares) cada una.
Detalles del accidente
El 1º de junio de 2009, el vuelo AF447, que unía Río de Janeiro con París, se estrelló en el océano Atlántico durante la noche, tan solo horas después de su despegue. A bordo de la aeronave, un A330 de Airbus, viajaban pasajeros procedentes de 33 nacionalidades, incluidos 61 franceses, 58 brasileños, dos españoles y un argentino, junto a una tripulación de 12 personas compuesta mayoritariamente por franceses.
Los cuerpos de las víctimas tardaron meses en ser recuperados, al igual que las cajas negras del avión. Ante esto, tanto Airbus como Air France se enfrentarán nuevamente a los familiares de las víctimas en un juicio por homicidio involuntario.
Apreciación del tribunal
En abril de 2023, un tribunal había absolvido a ambas compañías del cargo de homicidios involuntarios, aunque reconoció su responsabilidad civil. Los jueces consideraron que, aunque existieron «imprudencias» y «negligencias», no había un «vínculo causal seguro» con el accidente. Sin embargo, el ministerio público cambió de postura y solicitó que se impusiera una condena.
Durante el proceso, Air France y Airbus defendieron su posición afirmando que la responsabilidad recaía en las decisiones erróneas de los pilotos, quienes también fallecieron en el siniestro. La nueva condena se produce después de que se determinara que el accidente fue causado por una falla en el dispositivo de navegación del avión, que se congeló, provocando que los pilotos recibieran información incorrecta, lo que culminó en el impacto del avión en el océano, a aproximadamente 1.000 kilómetros de la costa brasileña.
Airbus fue condenada por no proporcionar un dispositivo adecuado que garantizara la seguridad, mientras que Air France fue responsabilizada por no ofrecer la capacitación necesaria a sus pilotos.











