Presentación de la encíclica «Magnifica Humanitas»
En un discurso decisivo para la presentación de la encíclica «Magnifica Humanitas» (título en latín), el Papa León XIV emitió un urgente llamado a prevenir el peligro de que la inteligencia artificial, sin una regulación adecuada, llegue a anular la toma de decisiones humanas.
Durante un extenso encuentro en el Vaticano que se prolongó por dos horas y media, en el cual participaron cardenales y expertos en inteligencia artificial, el Papa también ofreció una disculpa histórica por el papel de la Santa Sede respecto a la esclavitud, subrayando que el no haberla condenado durante siglos representa «una herida en la memoria cristiana».
Objetivos de la encíclica
Este documento tiene como propósito proteger a la humanidad ante el creciente predominio de la inteligencia artificial. Sin embargo, el pontífice consideró crucial enfrentar una cuestión de tal trascendencia histórica, reconociendo que durante siglos la Iglesia no condenó adecuadamente el horror y la injusticia de la esclavitud.
Además, el Papa denunció la «cultura del poder» que impulsa la carrera hacia la inteligencia artificial, sobre todo en el ámbito del desarrollo de métodos bélicos cada vez más sofisticados. En sus palabras, «no es permisible» delegar decisiones irreversibles y letales a los sistemas de inteligencia artificial.
Críticas a la industria de la IA
El Papa León XIV también se mostró crítico con las empresas de inteligencia artificial. En su encíclica, condenó la concentración de poder y datos en manos de unas pocas personas en el sector privado, lo cual consideró un riesgo y abogó por una regulación externa de sus operaciones.
Planteó la necesidad de «desarmar la inteligencia artificial» para impedir que domine al ser humano, afirmando que «alimenta la brecha entre los incluidos y los excluidos». La encíclica advierte que la inteligencia artificial «no puede considerarse moralmente neutra» y enfatiza el importante papel de la educación en el manejo de sus riesgos. Asimismo, instó a superar el concepto de «guerra justa», sugiriendo que «la humanidad se está deslizando hacia una cultura violenta del poder».
Nueve temas centrales de la encíclica
La primera encíclica pontificia del Papa, quien tiene formación en matemáticas, destaca que «las personas que están a la vanguardia de estas herramientas y pueden ver las cosas sorprendentes que son capaces de hacer, se plantean preguntas como: ¿qué significa ser humano?».
En el texto, el Papa aborda nueve temas centrales:
- Concentración de tecnología: La tecnología no debe estar en manos de unos pocos, ya que esto agrava la brecha digital.
- Código ético compartido: Se requiere un enfoque ético y pautas claras para la inteligencia artificial, con una supervisión independiente.
- Desarmar la IA: Es crucial liberar a la IA de la lógica de competencia militar y económica.
- Enfoque en la dignidad humana: La transición digital no debe comprometer los valores y derechos de los trabajadores.
- Superar la guerra justa: La revolución digital debe guiarse por principios éticos para evitar decisiones impersonales sobre la vida y muerte.
- Derecho a existir: Nunca se debe vulnerar el derecho de las naciones a preservar su identidad.
- Crisis del multilateralismo: Se observa que en el ámbito internacional prevalece el ejercicio de poder sobre el derecho.
- Protección de la dignidad humana: Se debe defender el derecho a la vida desde la concepción y destaca la importancia de reconocer los derechos de las minorías, especialmente las mujeres.
- Civilización del amor: El Papa invita a los fieles a construir la civilización del amor como respuesta a la cultura del poder, proponiendo que enfrenten las nuevas tecnologías iluminados por el Evangelio.










