Confirmación trágica de la identidad
Este miércoles, se ha confirmado el deceso de Ana Lía Corte, quien había sido reportada como desaparecida desde el 8 de mayo. Los restos humanos encontrados en un descampado de Bariloche pertenecen a esta mujer de 54 años, lo que ha llevado a un profundo dolor en su familia y amigos. Cecilia, una de sus primas, expresó en redes sociales: “Volá alto prima, donde estés ya no hay padecimientos”.
Investigación en curso
Según fuentes cercanas a la investigación, los familiares de Ana Lía se presentaron en la morgue judicial del hospital local y pudieron identificar el cuerpo, aunque aún se requieren pruebas adicionales para que el Ministerio Público Fiscal de Río Negro confirme su identidad de manera oficial. Entre las acciones pendientes, las fiscales Betiana Cendón y Sofía Ocampo han ordenado una pericia papiloscópica para obtener impresiones dactilares de los restos hallados en un barranco del barrio Arrayanes. Esta prueba es clave para avanzar en la identificación formal de la fallecida.
Detalles del caso
La autopsia también será realizada para determinar la causa de muerte y si hubo signos de un posible ataque criminal. El área del hallazgo se mantiene acordonada mientras se llevan a cabo las investigaciones pertinentes.
Un adiós conmovedor
Cecilia, prima de Ana Lía, recordó en Facebook a su familiar con un emotivo mensaje: “Así te voy a recordar siempre, linda, alegre, cariñosa…”. Junto con su publicación, compartió una fotografía en la que Ana Lía aparece riendo, rodeada de su familia.
Trasfondo de la desaparición
Ana Lía dejó su hogar el viernes 8 de mayo, y su familia reportó su desaparición ese mismo día. Videos de las cámaras de un colectivo la mostraron viajando hacia el centro de la ciudad, siendo esta la última pista concreta antes del hallazgo de los restos. Se supo que descendió en la última parada, llevando consigo su medicación pero sin teléfono ni documentos, lo que aumentó la preocupación entre sus allegados.
Gabriel Bondel, amigo de la familia, lamentó que las primeras horas tras su desaparición fueron cruciales, pero la búsqueda con perros solo fue autorizada seis horas después. Además, indicó que se revisaron las cámaras de vigilancia del sistema de monitoreo municipal demasiado tarde. Otro familiar mencionó que Ana Lía había manifestado inquietud y deseaba esconderse en momentos de angustia.
Bajo tratamiento psiquiátrico por depresión e insomnio, ella había desaparecido en una ocasión anterior en 2021, pero regresó rápidamente. En esta ocasión, las noticias no llegaron durante mucho tiempo, lo que complicó aún más la angustiante situación.
Aflicción en la búsqueda
Milton Marques, el esposo de Ana Lía y ciudadano brasileño, participó activamente en la búsqueda al inicio, pero posteriormente decidió centrarse en cuidar a su hijo de 12 años. A través de una carta pública, expresó lo doloroso que es lidiar con la desaparición de un ser querido que sufre de problemas de salud mental.











