Nuevos hallazgos del Telescopio James Webb
El Telescopio James Webb (JWST) ha realizado un emocionante descubrimiento en el ámbito de la ciencia espacial al dirigir su atención hacia el exoplaneta LHS 3844b. Este exoplaneta es notable por sus similitudes tanto con la Luna como con Mercurio, y se ubica fuera del Sistema Solar, aproximadamente a 50 años luz de distancia. LHS 3844b es alrededor de un 30% más grande que la Tierra y ha sido clasificado por los investigadores como una «roca estéril» debido a su rápida órbita.
Características del exoplaneta LHS 3844b
- Completa su órbita en solo 11 horas.
- Su proximidad a su estrella enana roja ha llevado a la pérdida de cualquier posible atmósfera por la radiación estelar.
- Su rotación es sincrónica, con un lado siempre expuesto a la luz solar y el otro en penumbra, alcanzando temperaturas de hasta 700 grados Celsius.
Investigaciones recientes y teorías
Investigaciones anteriores habían indicado la existencia de actividad tectónica, similar a la de la Tierra, lo que habría sido un hallazgo sin precedentes fuera de nuestro sistema. Sin embargo, los estudios recientes han planteado teorías distintas.
Utilizando la avanzada tecnología del JWST, en particular su instrumento de infrarrojo medio, científicos de diferentes instituciones han reexaminado LHS 3844b para determinar su composición. Los nuevos análisis sugieren que su superficie podría asemejarse al basalto lunar o terrestre, una roca formativa que resulta de la rápida solidificación de lava rica en magnesio y hierro.
Escenarios sobre su composición
A partir de estas observaciones, se delinean dos posibles interpretaciones:
- El exoplaneta podría estar constituido por placas rocosas de reciente formación, lo que indicaría actividad geológica y potenciales procesos volcánicos.
- Alternativamente, podría ser un mundo muerto, desolado y cubierto de regolito en un estado de destrucción por impactos meteoríticos y radiación, sin protección atmosférica.
En este análisis, el JWST no encontró evidencias de gases volcánicos, lo que sugiere que el planeta podría haber pasado su período de actividad, asemejándose más a Mercurio, el planeta más pequeño del Sistema Solar. Según el investigador Sebastian Zieba del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, «se podría concluir que la tectónica de placas como la de la Tierra no se aplica a este planeta, o que esta es ineficaz». Además, añadió que «es probable que este planeta contenga muy poca agua». Los hallazgos de esta investigación han sido publicados recientemente en la revista Nature Astronomy.











