Investigación sobre abusos familiares en Mendoza
La investigación relacionada con los abusos sexuales ocurridos en una familia de Mendoza continúa revelando hechos sorprendentes y nuevos testimonios. Cada avance en el caso saca a la luz más relatos desgarradores, así como la aparición de nuevas víctimas dentro de este mismo entorno familiar.
Acusaciones contra «Cacha» y su madre
En las últimas horas, otra de las hijas de Cacha, el hombre de 62 años que se encuentra bajo prisión preventiva por múltiples acusaciones de abuso sexual a su hija y un nieto, compartió su historia. La mujer afirmó que sufrió abuso por parte de su padre desde que tenía apenas seis años y que estos ataques se extendieron durante gran parte de su infancia.
Sin embargo, su testimonio no se limitó a la conducta del padre. Según relató, su madre también estuvo involucrada activamente en los abusos, afirmando: “Me obligaba a acostarme con él”, declaró la denunciante. Además, la víctima recordó que, cuando intentaba resistirse a estas situaciones, su madre la golpeaba, la arrastraba de los pelos y la sometía a la voluntad de ambos adultos.
Prácticas de sedación y un embarazo forzado
La mujer también reveló que, al igual que su hermana, recibía sedantes antes de ser abusada. Según su relato, el jugo de frutas que le administraban la dejaba somnolienta. En otro testimonio alarmante, indicó que a los 15 años quedó embarazada a causa de las agresiones, pero su madre la golpeó hasta causarle la pérdida del embarazo.
Detalles del caso y arrestos
La investigación, bajo la supervisión de la Fiscalía de Junín, ha visto importantes avances, incluyendo la decisión del juez Leandro Puig de dictar prisión preventiva al principal acusado. Sin embargo, sigue en arresto domiciliario debido a un tratamiento oncológico.
La primera denuncia que inició este oscuro desenlace fue contra uno de los hermanos de Cacha, quien enfrentó acusaciones por abuso y maltrato físico hacia su propia hija. En este mismo contexto, otra de las hijas decidió romper el silencio después de que su sobrina hablara. Ella relató ser víctima de abusos sexuales entre 2014 y 2015, en la mayoría de los casos cuando estaba sedada, ya que su padre la obligaba a tomar medicamentos.
Exámenes de ADN y repercusiones
La justicia ordenó un análisis de ADN para establecer la paternidad del hijo de 10 años de la denunciante. El resultado fue negativo para el padre, pero positivo para otro miembro de la familia: su hermano de 29 años, quien trabajaba en la Policía Rural y cuyo perfil estaba en la base de datos. Tras este hallazgo, el hombre fue detenido e imputado por abuso sexual.
De momento, la causa tiene tres detenidos: Cacha, además de dos de sus hijos, uno de los cuales está acusado de abusar y maltratar a su propia hija; el otro, un policía, ha sido identificado como el padre del hijo de su hermana a través de los análisis de ADN. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas imputaciones.











