Búsqueda intensiva en el Parque Nacional Iguazú
Un operativo de gran magnitud está en marcha en el Parque Nacional Iguazú por parte de la Policía de Misiones y la Prefectura Naval Argentina (PNA) para localizar a Mariano Ariel Sierra, un turista de 41 años que desapareció el pasado domingo. Los guardaparques realizaron una primera exploración y encontraron varias pertenencias del hombre en la pasarela que dirige hacia la Garganta del Diablo, lo que ha generado la hipótesis de que podría haberse sumergido en las turbulentas aguas del río Iguazú.
Detalles del caso y acciones realizadas
La búsqueda se inició el domingo por la mañana, luego de que el personal del Parque encontrara algunos objetos de Sierra, que es oriundo de Cañuelas, en la Provincia de Buenos Aires. Entre los hallazgos se incluyen:
- Documentación personal
- Un teléfono celular
- 40 mil pesos en efectivo
- Prendas de vestir
- Otros objetos personales
Asimismo, se descubrió un manuscrito en inglés, que estaba dañado por la humedad, lo que ha llamado la atención del personal de Policía Científica. Desde ese momento, se activaron los protocolos de búsqueda, con la colaboración de efectivos de la Prefectura Iguazú.
Condiciones del terreno y búsqueda
Las investigaciones iniciales indican que Sierra ingresó al parque el mediodía del sábado y que se hospedaba en un hotel de Puerto Iguazú desde el 25 de junio. Las labores de búsqueda se llevan a cabo tanto por tierra como por agua, lo que incluye patrullas en áreas selváticas y navegación en el río, que este lunes mostraba un caudal más del doble de su nivel habitual, atrayendo la atención sobre el reto que esto representa para los rescatistas.
El entorno geográfico y la fuerza de la corriente han complicado las tareas de búsqueda, centradas en una de las zonas más difíciles del parque. Hasta el momento, no se han reportado avances concretos por parte de las autoridades, quienes mantienen un monitoreo constante tanto en el agua como en la selva.
Hipótesis sobre la desaparición
La investigación sigue abierta, y la principal hipótesis indica que Sierra podría haberse lanzado al agua intencionalmente. Fuentes del caso señalaron que, en situaciones de suicidio, los cuerpos suelen tardar alrededor de 72 horas en aflorar, lo que sugiere que podría haber actualizaciones durante el día siguiente. Además, al examinar los registros crediticios de Sierra, se verificó que el hombre no posee deudas bancarias hasta la fecha.











