Alma Nicol Chamorro, víctima de una detención errónea
En el caso del asesinato de Fernando “Lechuga” Pérez Algaba, se reveló que una de las primeras detenidas, Alma Nicol Chamorro, mujer trans, fue arrestada debido a una pista falsa proporcionada por su propio hermano, Luis Contreras, quien está acusado de descuartizar al trader tras su muerte el 18 de julio de 2023 en el predio del emprendimiento “Renacer”. Contreras, en prisión a la espera de juicio, se encuentra frente a una acusación que solo prevé la pena de prisión perpetua.
El impacto de la detención en la vida de Nicol
La investigación llevó a los policías a la puerta de la vivienda de Nicol, situada cerca del arroyo de Ingeniero Bunge, luego de que documentos de su hermano fueran hallados en una valija relacionada con el crimen. A pesar de ser una mujer en situación de calle, la versión de Contreras hizo que la policía asumiera que ella habría llevado la valija. Así fue como Nicol terminó detenida por 23 días en el penal de Melchor Romero, hasta que sus abogados, Marcelo Ponce y Leonardo Cáceres, lograron demostrar su inocencia.
Recuerdos del proceso judicial
Ponce recordó cómo encontraron a Nicol en un estado de indefensión y abandono, subrayando que la fiscalía finalmente no tuvo suficientes pruebas para mantenerla en prisión. «Era la perejil del caso», explicó. A pesar del proceso que llevó a la identificación de los verdaderos culpables, Nicol continúa lidiando con las secuelas de su experiencia. «No está pasando un buen momento, ya que su detención, la exposición mediática y el maltrato en prisión han dejado huellas profundas en su vida», agregó.
Declaraciones de Nicol
Tras el veredicto de culpabilidad de los tres acusados principales, Nicol compartió su experiencia: «Hola, mi nombre es Alma Nicol Chamorro, la chica trans, primera detenida involucrada en el caso del empresario Pérez Algaba. Estoy satisfecha porque la Justicia realmente existe en este caso». Sin embargo, no ha estado siguiendo el juicio, ya que el trauma emocional le dificulta participar.
Efectos emocionales de la detención
En una sincera reflexión, Nicol mencionó las secuelas psicológicas que ha sufrido desde su salida de prisión. «El año pasado estuve internada por problemas de salud, y no me siento bien psicológicamente. No puedo andar tranquila ni libremente», detalló. La situación familiar también ha impactado en su vida: «Desde que murió mi papá, dejé de tener contacto con ellos, y estos eventos me seguirán afectando para siempre».
Expectativas por la justicia
Nicol expresó su deseo de que se haga justicia, especialmente con respecto a su hermano, quien desencadenó su detención. «Estoy agradecida con mis abogados y con los periodistas que han creído en mi inocencia. Esto es lo que me sucedió a mí, y no deseo que le pase a nadie más».











