Impacto de las Obras en el Tránsito de Buenos Aires
En diferentes zonas de Buenos Aires, las principales obras de infraestructura están alterando la circulación diaria. Proyectos como el Trambus, la renovación de la Autopista Dellepiane, el nuevo Puente Labruna, el Anillo Pampa y el paso bajo nivel de Irigoyen avanzan simultáneamente y requieren una reorganización del tránsito mientras continúan los trabajos.
Modificaciones en la Avenida La Plata
Uno de los trayectos donde se aprecian cambios significativos comienza en avenida La Plata. A la altura de Garay, la obra del Trambus reduce el espacio disponible y desvía parte del tránsito. A medida que los vehículos avanzan hacia San Juan, el carril se vuelve más angosto. Durante las horas pico, la convivencia entre colectivos, autos particulares y motos se torna complicada, reduciendo la velocidad de circulación.
Sergio Oscar, un remisero con más de 20 años de experiencia en la ciudad, comparte su preocupación: «El tema es que nadie te estacione acá, si pasa eso, te jodió». No obstante, también considera que el resultado final justificará las molestias: «Cuando esté listo el Trambus, los colectivos van a tener su carril y ya no se van a mezclar con los autos. Creo que va a terminar siendo algo positivo para todos».
Desafíos en Caballito
El barrio de Caballito también enfrenta desafíos significativos. En la intersección de Rivadavia y Acoyte, se mezclan las obras con un flujo constante de colectivos, taxis y autos. Las filas de vehículos se extienden varios metros, especialmente cuando coinciden los semáforos, las paradas de colectivos y las secciones valladas.
Un vecino, Carlos Manzanares, opina: «Suele haber agentes de tránsito, pero cuando no están, esto es la selva. Además, hay autos estacionados donde no corresponde, lo cual complica todavía más la circulación».
Algunos residentes continúan cuestionando intervenciones urbanas pasadas, como las modificaciones en Honorio Pueyrredón, que restaron un carril para crear una plaza: «Era una arteria importante para conectar distintos puntos de la Ciudad. Nunca entendí el criterio de estas decisiones», señala Juan Pastorini, comerciante local.
Interferencias en Villa Luro
En Villa Luro, el paso bajo nivel de Irigoyen se ve afectado por otro elemento que históricamente ha entorpecido la circulación: la barrera del tren en el cruce con César Díaz. Cada vez que pasa un tren del Sarmiento, se produce una rápida acumulación de vehículos en la rotonda, lo que dificulta la circulación.
Obras en el Norte de la Ciudad
La zona norte también presenta un panorama similar, con obras como el nuevo Puente Labruna y el Anillo Pampa. La reducción de carriles obliga a una reconfiguración en los accesos hacia la avenida General Paz y la Costanera. Ricardo Medina, un vecino de Núñez, relata: «Hubo fines de semana en los que directamente cortaban todo desde las diez de la noche hasta las cinco de la mañana porque están montando un puente completo».
Asimismo, la avenida Udaondo ha cambiado su dirección, permitiendo sólo el tránsito hacia avenida del Libertador.
Condiciones en Costanera y Dellepiane
Otro sector donde el tránsito se adapta constantemente es en la avenida Costanera Rafael Obligado. En la intersección de Pampa y Cantilo, solo se permite el ingreso de vehículos hacia Aeroparque, obligando al resto a modificar sus rutas.
La Autopista Dellepiane también presenta frentes de obra activos, donde se llevan a cabo cierres parciales y desvíos. Las restricciones de tráfico varían según la etapa de las obras, lo que puede cambiar semanalmente.
Desde el Gobierno porteño aseguran que las restricciones son temporales y están dirigidas a mejorar la movilidad una vez que finalicen las obras, aunque hasta entonces, los conductores deben enfrentar desvíos, carriles reducidos y tiempos de viaje más prolongados en determinados horarios.











