Desalojo en el barrio de Flores
La Policía de la Ciudad llevó a cabo este lunes un operativo de desalojo en una sinagoga situada en Helguera 270, en el barrio bonaerense de Flores. Este desalojo fue el resultado de un conflicto judicial entre dos grupos de fieles que reclamaban la posesión del edificio. La orden de desalojo fue emitida por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 99, bajo la dirección del Dr. Camilo Jorge Almeida Pons, según el expediente 65521/2026.
Detalles del operativo policial
Según información proporcionada por la Policía de la Ciudad, el procedimiento se inició tras una resolución judicial que otorgó la posesión del templo a uno de los grupos en litigio, luego de obtener un fallo favorable en la disputa civil. El otro grupo, que aún ocupaba el local, se opuso a desocuparlo, lo que llevó a la intervención de las autoridades.
Un Oficial de Justicia se presentó durante el desalojo y logró establecer un canal de diálogo con los ocupantes del interior del templo. Ambas partes llegaron a un acuerdo que permite un «tiempo prudencial» para que los fieles finalicen sus rezos antes de continuar con el cumplimiento de la orden judicial. La Policía de la Ciudad subrayó que su objetivo es llevar a cabo la decisión judicial respetando las prácticas religiosas y evitando cualquier incidente.
Condiciones del desalojo
- Cuatro patrulleros de la Policía están apostados en la zona.
- La calle donde se sitúa la sinagoga permanece temporalmente cerrada.
- El conflicto incluye una disputa sobre la venta del inmueble entre el dueño y quienes lo utilizan como templo.
La situación está siendo monitoreada de cerca por el Oficial de Justicia, quien coordina las acciones según el acuerdo alcanzado y las indicaciones del juzgado. Hasta el momento, no se han reportado enfrentamientos ni episodios de violencia durante el operativo.
Este conflicto por la sinagoga en Flores mantiene en tensión a los dos grupos de fieles, ya que la decisión sobre el futuro uso del edificio dependerá de la resolución final del caso. La Policía de la Ciudad reiteró que su intervención se limita a facilitar el cumplimiento de las decisiones judiciales y a garantizar la seguridad durante este proceso.











