Ruido en la escena política argentina
En la actualidad, hay un excesivo ruido alrededor de Javier Milei. La reciente columna de Federico Sturzenegger publicada este domingo, titulada «Más allá del ruido», está repleta de información relevante. En su escrito, el ministro recordó el «ruido» generado por la oposición durante los dos años del gobierno de Mauricio Macri, donde se impulsó la idea de que la situación del país era de crisis, pese a los datos positivos que mostraban lo contrario.
En aquel contexto, la actividad económica crecía al 5%, la inversión alcanzaba un 20%, la inflación era del 1.4% mensual y el índice de pobreza estaba en 26%. A pesar de estos indicadores, se creó un ambiente de «crisis terminal», especialmente visible el 18 de diciembre de 2017, cuando se lanzaron 14 toneladas de piedras frente al Congreso, coincidiendo con intentos de boicotear el trabajo legislativo por parte de sectores peronistas.
Lecciones del pasado
Sturzenegger, que en ese entonces era el presidente del Banco Central, destacó que de aquella experiencia sometedora aprendió dos lecciones clave:
- Un gobierno no peronista debe mantenerse firme en su rumbo y sus ideas, sobre todo cuando estas generan resultados positivos.
- En Argentina, independientemente del desempeño de un gobierno no peronista, la oposición siempre intentará construir un relato de crisis inminente.
Lo más interesante de su columna es que desmonta los argumentos que sustentan la noción de que estamos en medio de una catástrofe. Sturzenegger abordó aspectos centrales de la economía, como:
- El crecimiento de la actividad económica.
- Las cifras de pobreza.
- El empleo.
- El superávit fiscal.
- Los salarios.
- La creación de nuevos puestos de trabajo y empresas.
Aunque Sturzenegger resalta la mejora en la morosidad, también señala que el aumento en los índices no debe considerarse de inmediato como una crisis nacional, apuntando que el 72% de la morosidad corresponde al sector financiero y es responsabilidad de quienes han aceptado el crédito.
El calentamiento de la política actual
A medida que avanza este debate, la figura de Milei se convierte en el blanco de una campaña de descalificación similar a la que enfrentó Macri. Si en aquel entonces, se fomentó un «verosímil» que lo convirtió en sujeto de memes, ahora a Milei lo catalogan de «loco», basándose en sus expresiones controvertidas, especialmente hacia la prensa.
Este tipo de ataques se convierten en un recurso útil para aquellos que buscan obstaculizar su reelección, generando dudas entre el 56% que lo eligió en la segunda vuelta, que se cuestionan si están dispuestos a soportar más episodios de violencia verbal y confrontación.
Existen también versiones que intentan posicionar a Milei como un individuo violento, incluso sugiriendo conflictos con su hermana Karina Milei y sus mascotas. Sin embargo, el presidente ha respondido a tales rumores afirmando: «Nunca le levanté la mano a nadie en mi vida».
Además, Milei ha aclarado que es una persona que cuida a sus animales y que comparte una rutina de salud activa. Esto lo hace en respuesta a las especulaciones en torno a su salud y a su aparente aislamiento en agosto.
La falta de preocupación por la opinión pública
A pesar del ruido que lo rodea, Milei asegura que no le inquieta, ya que posee información de encuestas que indican que el 85% de los argentinos no consume noticias políticas. Esto sugiere que el ruido que generan sus detractores puede no tener tanto impacto en la percepción pública.
Interesantemente, este alboroto ha diluido el foco sobre uno de los hitos recientes del gobierno, como la media sanción de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la ley de Inocencia Fiscal, así como la propuesta del ministro Luis Caputo para otorgar créditos en dólares a empresas.
El ruido también opaca otras historias relevantes, como el ascenso de Sol Calle, la vecina de Cristina Kirchner que ha logrado un rápido enriquecimiento, y las revelaciones sobre cómo los ministros de Axel Kicillof presionan a los periodistas, evidenciando una dinámica preocupante sobre la libertad de prensa en el país.











