El amor propio como prioridad
En ocasiones, el amor excesivo hacia los demás puede llevar a las personas a olvidar un aspecto crucial: el amor hacia uno mismo. Esta dinámica se ha convertido en objeto de estudio para muchos psicólogos, quienes subrayan la importancia de cultivar tres relaciones saludables para alcanzar la felicidad: el amor por uno mismo, el amor de pareja y el amor hacia los demás.
La psicóloga Laia Sabaté, especialista en relaciones de pareja, destaca que «una de las cosas que descubrí trabajando con el ámbito de las relaciones y en redes sociales es que tenemos mucha información sobre lo que no debemos permitir en nuestras relaciones». Sin embargo, remarca que hay escasos recursos sobre cómo construir y mantener relaciones sanas, ya sean de pareja, amistad o familiares.
La importancia del amor propio
El concepto de egoísmo a menudo tiene una connotación negativa. Por ello, muchos evitan amarse a sí mismos con plenitud para no ser catalogados de narcisistas. Sin embargo, Sabaté aclara que «sin duda, primero está el amor a uno mismo». Ella enfatiza que amar a uno mismo no significa caer en el egoísmo, sino equilibrar el amor propio con el amor hacia los demás.
«En el amor, como menciona la terapeuta, hay espacio para todos. Algunas relaciones necesitan más esfuerzo que otras, lo que no implica que sean más importantes», explica.
Generando relaciones equilibradas
Establecer relaciones sanas y equilibradas es fundamental no solo para nuestro bienestar, sino también para el de quienes nos rodean. La falta de cuidado personal puede tener repercusiones en nuestro entorno y en las personas que se preocupan por nosotros, independientemente de cuánto cariño les demos.
Para organizar nuestras prioridades en relación con el amor, la especialista establece un orden: amor propio, amor de pareja y amor hacia los demás. Este orden no menoscaba la importancia de cada tipo de amor, sino que facilita un enfoque para atender cada relación adecuadamente.
Las relaciones de pareja requieren atención
Sabaté señala que las relaciones de pareja suelen ser más exigentes que las amistades debido a la convivencia y la planificación de un futuro en común. «No se puede comparar la exigencia de una relación de pareja con la de una amistad que se ve una vez a la semana», explica. No obstante, recalca que no hay una relación más relevante que otra; cada persona establece la importancia y el espacio que desea otorgar a cada una de estas conexiones.
Cómo cultivar el amor hacia uno mismo
La razón principal por la que a menudo encontramos complicado priorizarnos es que se nos ha enseñado que esto es sinónimo de ser egoístas. “La realidad es que, al no saber hacerlo, pasamos de un extremo al otro”, afirma Sabaté.
Para reconectar con uno mismo, la clave es «escucharnos a nosotros mismos». Al prestar atención a nuestras emociones más íntimas, podemos encontrar pistas cruciales para mantener el bienestar y mejorar la autoestima. «No es un proceso sencillo, pero nuestras emociones actúan como una brújula. Reconectar con nosotros mismos implica ser honestos con nuestros sentimientos y actuar en consecuencia», concluyó.
Consejos para mejorar las relaciones
La especialista comparte algunos consejos prácticos para disfrutar plenamente de nuestras relaciones personales:
- Aceptar a los demás: Reconocer la esencia de cada persona permite mejorar y negociar aspectos importantes sin frustraciones.
- Tiempo de calidad: La terapeuta aconseja organizar momentos que fomenten la conexión, tanto para el autocuidado individual como para disfrutar con los demás.
- Comunicación positiva: Es esencial hablar sobre lo que valemos en vez de centrarse solo en lo negativo.
- Fomentar la independencia: Tener espacios separados puede enriquecer los momentos compartidos, así como buscar actividades que generen entusiasmo.
- Reducir exigencias: Para lograr relaciones saludables, debemos sentirnos bien con nosotros mismos y ajustar las expectativas hacia los demás, aceptando que no todo es perfecto y que disfrutar de lo cotidiano es fundamental.










