Una vuelta de sorpresas
Todo parecía indicar un triunfo asegurado para Lucas Vicino en el Autódromo Ciudad de Río Cuarto, tras haber liderado las primeras 21 vueltas de la carrera de 22 programadas. Sin embargo, en un giro del destino, el motor de su Toyota Corolla comenzó a fallar a tan solo 3.200 metros de la meta, permitiendo que Julián Santero redujera la ventaja que había mantenido durante la competencia.
«¡Se rompió el motor, se rompió el motor!», exclamó Vicino por radio a su equipo, quienes pasaron de la euforia a la consternación ante su inesperado problema. Santero logró posicionarse detrás de Vicino y a apenas 400 metros de cruzar la meta, lo superó, llevándose así una victoria que parecía imposible poco antes.
Reacción de los protagonistas
La reacción de Santero fue reveladora. «¡No, boludo! Pobre loco. Qué sal», expresó por radio mientras se dirigía al podio tras su victoria en la Final Clase 3 del TN APAT, correspondiente a la 9ª fecha del calendario. La situación se tornó más dramática cuando Vicino, al abandonar su coche, se tiró al suelo, boca abajo, en el césped sin quitarse el casco, lo que llevó al equipo médico a acercarse para verificar su estado físico.
En una conversación posterior a la carrera que se transmitió en Canal 9, Vicino compartió su tristeza ante el resultado. «Obviamente estoy triste. Venimos pegando en el palo todo el tiempo. No quiere entrar… Amargado, pido perdón a todo el equipo, a todos los chicos, a las publicidades. Una lástima, última vuelta. Quedaban 2 mil metros, 3 mil, cuando empezó a fallar. No opaca esto el rendimiento que tuvimos durante todo el fin de semana. A recuperarse y pensar en Mendoza», comentó antes de recibir el cheque de un millón de pesos por su segundo lugar.
A pesar de la frustración, el piloto de Mendoza reflexionó sobre su rendimiento, destacando que había sido el más rápido en la clasificación con un tiempo de 1:10.864, superando a Mauricio Lambiris y José Manuel Urcera. Además, había liderado la primera serie con Agustín Canapino y Leonel Pernía en sus cercanías.
Reconocimientos y resultados finales
Santero, el inesperado ganador, admitió que la falla del motor de Vicino fue crucial para su triunfo. «Quiero felicitar a Lucas, a todo su equipo, a su familia. Sé el esfuerzo que hacen. La verdad que se lo merecían», expresó Santero, quien destacó el rendimiento del mendocino mayormente positivo durante el fin de semana.
Los tiempos finales mostraron que el Volkswagen Virtus de Santero cruzó la meta con un tiempo de 27:29.446 y Vicino llegó con 27:32.190. Leonel Pernía, quien finalizó en tercer lugar con 27:36.170, también hizo mención al evento resaltando la calidad de Vicino como piloto.
«Así es deportividad al 100»






