Vacas y protección contra el asma infantil
El asma infantil se ha convertido en un desafío cotidiano para muchas familias, quienes deben lidiar con aerosoles, nebulizadores y frecuentes noches de tos. Sin embargo, hay niños que parecen evadir esta condición, especialmente aquellos que crecen rodeados de vacas, corrales y galpones. La ciencia ha estudiado este fenómeno durante décadas bajo el nombre de “efecto granja”, el cual indica que los niños criados en este ambiente tienen una menor incidencia de asma, rinitis alérgica y dermatitis atópica.
Investigación sobre el efecto granja
Recientemente, un equipo internacional basado en Alemania ha identificado, por primera vez, las bacterias específicas y las sustancias que producen. Este estudio fue publicado en la revista científica NEJM Evidence.
Históricamente, se ha relacionado el fenómeno con la hipótesis de la higiene, propuesta en 1989, que sugiere que el contacto escaso con microorganismos durante los primeros años de vida afecta negativamente el desarrollo del sistema inmunitario. Según Markus Ege, epidemiólogo del Hospital Universitario de la LMU de Múnich y líder del estudio, “las niñas y los niños que han crecido en granjas y están expuestos a una gran diversidad de microbios tienen este problema con mucha menor frecuencia”.
Bacterias protectoras y su función
Ege explica que los niños en este entorno interactúan con “compañeros de entrenamiento” bacterianos, que ayudan a modular la inflamación. Por su parte, el alergólogo chileno Arturo Borzutzky señala que “son determinadas señales microbianas las que protegen frente a las alergias”, contrastando la noción simplista de que la exposición a microorganismos es suficiente.
- El equipo analizó muestras y datos de salud de más de 1,000 niños en estudios europeos.
- Identificaron nueve bacterias especialmente delicadas con la protección contra el asma.
- Estas bacterias contribuyen a dos tercios del efecto protector frente al asma y a la mitad de los efectos en rinitis alérgica y dermatitis atópica.
Producción microbiana y su impacto
Los hallazgos indicaron que estas bacterias representan el 6% de los microbios en el polvo de colchones, mientras que ascienden al 25% en muestras de establos. Lo más revelador es que no solo las bacterias, sino lo que producen, juega un papel clave. El estudio detalla que:
- Microbios en el intestino de las vacas generan moléculas específicas.
- Estas sustancias se liberan al aire y al polvo dentro del establo.
- Los niños las inhalan.
- Estas moléculas se vinculan a dos receptores en las células de las vías respiratorias, lo que reduce la inflamación y el riesgo alérgico.
Desarrollo de terapias futuras
Los investigadores esperan que estos descubrimientos permitan el desarrollo de fármacos que simulen este efecto protector sin necesidad de estar en un establo. Ege menciona que este tipo de protección se forma durante los primeros años de vida, y enfatiza otros períodos críticos como:
- El embarazo, donde la madre expuesta a establos puede influir en las defensas del bebé.
- Alrededor de los seis meses, cuando decrecen los anticuerpos maternos y aumentan las infecciones respiratorias.
- La asistencia a jardines y guarderías que introducen a los niños a más gérmenes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica el asma como la enfermedad crónica más común en la infancia, con aproximadamente 262 millones de personas afectadas mundialmente en 2019. A pesar de estos avances, el estudio no debe conducir a una laxitud en la higiene, ya que aún se deben confirmar los mecanismos en el laboratorio. Ante síntomas respiratorios persistentes, consultar a un pediatra sigue siendo primordial.











