Polarización en Brasil y la postura del Congreso
Con las elecciones presidenciales a la vista, Brasil atraviesa un momento de extrema polarización, un fenómeno que no se refleja de la misma manera en el Congreso. El Centrão, el bloque parlamentario más influyente y estratégico, que posee actualmente la mitad de los escaños, ha comunicado a sus miembros que pueden votar a su antojo. De este modo, el Legislativo parece mostrar escaso interés en quién resulte vencedor en la contienda presidencial, confiando en que mantendrá su considerable poder de cogobierno.
Los privilegios del Congreso
Entre los derechos que el Congreso ostenta se encuentra una cuota secreta del presupuesto nacional, un privilegio ausente en otros países y cuyo uso es igualmente desconocido. En las próximas elecciones se renovarán 513 escaños de Diputados y dos tercios del Senado, pero los legisladores están seguros de su reelección y de continuar en las mismas condiciones que los han mantenido en el poder.
El crecimiento de la influencia legislativa
No solo el Congreso ha fortalecido su influencia, sino que la Corte Suprema también ha ganado un papel decisivo que supera al del Ejecutivo. Esta expansión del poder legislativo se intensificó durante el gobierno del populista Jair Bolsonaro, quien implementó el beneficio presupuestario como una estrategia para protegerse de posibles intentos de destitución a raíz de su gestión durante la pandemia de COVID-19. Bajo su administración, se estima que unos 700 mil brasileños fallecieron debido a la falta de acciones adecuadas.
Raíces del temor presidencial
El presidente Bolsonaro temía que el impeachment tuviese un desenlace similar al de otros presidentes brasileños, como Fernando Collor de Mello en 1992 y Dilma Rousseff en 2016. En el caso de Rousseff, los analistas coinciden en que su caída no fue solo producto de la crisis, sino también porque el Congreso consideró que su disminuido poder no podía protegerlos de investigaciones jurídicas.
Operación Lava Jato y sus consecuencias
Desde 2014, la Operación Lava Jato ha expuesto un entramado de corrupción que envolvía a miembros del Legislativo, donde grandes empresas pagaban sobornos para obtener contratos de Petrobras. Investigaciones han llevado a varios congresistas y expresidentes de la Cámara a enfrentar acusaciones serias.
El caso de Marielle Franco
Otro episodio relevante fue la detención del diputado Chiquinho Brazão en 2024, acusado de estar relacionado con el asesinato de la concejala Marielle Franco, lo que demuestra la conexión entre política y crimen en Río de Janeiro.
El Orçamento Secreto y su permanencia
El Orçamento Secreto, establecido por Bolsonaro, permitió a líderes del Congreso distribuir de manera opaca miles de millones de reales en fondos públicos a cambio de apoyo legislativo. Una reciente publicación de The Economist destacó el carácter inusual de este mecanismo, resaltando cómo en muchos países los legisladores carecen de poder para alterar el presupuesto desde sus inicios.
Consecuencias electorales
El acceso fácil a estos fondos ha beneficiado significativamente las posibilidades de reelección de los legisladores. En las recientes elecciones de 2024, más del 81% de los incumbentes que se presentaron nuevamente fueron reelegidos, mientras que el 87% de los miembros de la Cámara Baja también busca conservar su cargo, una cifra récord en la historia del país.
El escenario bajo el gobierno de Lula da Silva
El gobierno de Lula da Silva se planteó devolver el equilibrio a los poderes al intentar eliminar esos beneficios, pero se ha visto forzado a negociar, especialmente con el Centrão. La situación se complicó cuando el Senado rechazó la nominación de Jorge Messias para el Tribunal Supremo, un hecho inédito en más de un siglo. Esto indica las restricciones que enfrentará un futuro gobierno encabezado por Flávio Bolsonaro.
El desafío del poder legislativo
La lucha por el poder entre el Ejecutivo y el Legislativo ha generado un ambiente conflictivo, con el Tribunal Supremo exigiendo a los legisladores mayor transparencia en el uso de fondos federales, lo que resultó en múltiples solicitudes de destitución en su contra.
Esta situación refleja una auténtica guerra subterránea en el contexto de un desequilibrio de poderes en Brasil.











