La adquisición de un pueblo abandonado
En 2018, Brent Underwood recibió un sorprendente mensaje de un amigo sobre un pueblo fantasma en las montañas de California que estaba en venta. A pesar de que el aviso parecía una broma, Underwood decidió actuar en consecuencia y, junto a Jon Bier y otros inversores, adquirió Cerro Gordo por 1,4 millones de dólares. Esta propiedad abarca unas 121 hectáreas y en el momento de la compra contaba con 22 edificaciones históricas, entre las que se contaban un hotel, un saloon, una iglesia, un antiguo almacén que ahora funciona como museo y varias viviendas, todos con el objetivo de preservarlos y convertir el lugar en un atractivo turístico.
El cambio de dirección del proyecto
Sin embargo, la pandemia de 2020 cambió el rumbo de sus planes. En marzo, Underwood llegó a Cerro Gordo pensado en quedarse solo unas semanas para cuidar del pueblo, pero una tormenta de nieve le obligó a quedarse más tiempo, convirtiéndose así en el único residente permanente durante aproximadamente seis años.
Historia de Cerro Gordo
Cerro Gordo fue establecido como una localidad minera en 1865 tras el descubrimiento de importantes depósitos de plata. En su apogeo, el pueblo llegó a albergar 4000 habitantes y se convirtió en un notable centro productivo de minerales hasta que la disminución de la minería causó un éxodo masivo. Aunque hubo un resurgimiento de la actividad durante el siglo XX gracias al zinc, la minería cesó de manera intermitente a mediados de ese mismo siglo.
Retos en la restauración
Cuando Underwood compró el pueblo, su plan era restaurar las edificaciones históricas y proporcionar una experiencia turística. Esto incluía opciones de alojamiento en las estructuras antiguas y áreas para acampar. Sin embargo, la transformación fue complicada ya que Underwood carecía de experiencia en minería y construcción, lo que le obligó a aprender a realizar diferentes tareas para mantener las edificaciones y lidiar con los desafíos de la vida en un lugar aislado.
Dificultades adicionales y planes de reconstrucción
El proyecto se enfrentó a un duro golpe el 15 de junio de 2020, cuando un incendio consumió el American Hotel, un edificio que databa de 1871, así como un antiguo depósito de hielo y una vivienda. A pesar de las pérdidas, Underwood no se dejó desanimar y trabajó arduamente en la recuperación. La reconstrucción del hotel avanza, con planes de incluir ocho habitaciones, un bar, un restaurante y un área exterior, aunque el final del interior aún está sujeto a permisos y trabajos pendientes.
Una vida aislada
La cotidianidad de Underwood en Cerro Gordo es radicalmente diferente a su pasado. Sin agua corriente ni cobertura telefónica, necesita desplazarse durante horas para conseguir herramientas, materiales y provisiones, ya que el pueblo se encuentra a unos 2600 metros sobre el nivel del mar, donde las condiciones son a menudo extremas.
Documentación y nuevas propuestas
Además de la restauración, Underwood ha comenzado a documentar su experiencia en Cerro Gordo a través de sus redes sociales, compartiendo hallazgos de las minas y el proceso de recuperación del patrimonio del pueblo. Un sitio que anteriormente almacenaba dinamita ha sido convertido en una biblioteca, y la antigua tienda general ahora funciona como museo, ofreciendo una visión del pasado de Cerro Gordo.
Visitas turísticas y el futuro del pueblo
A pesar de que el proyecto turístico aún se encuentra en desarrollo, Cerro Gordo ha comenzado a recibir visitantes. El pueblo está abierto todos los días para recorridos autoguiados gratuitos, y los fines de semana se ofrecen visitas guiadas al antiguo edificio principal de la mina por 20 dólares. Underwood busca que Cerro Gordo no se convierta en un simple pueblo abandonado, sino que conserve su historia y ofrezca a los visitantes una experiencia de lo que era vivir en una localidad minera del antiguo oeste estadounidense. La reconstrucción del hotel y la creación de nuevos espacios de alojamiento continúan siendo parte de su visión.











